El lenguaje en los primeros años de vida

El lenguaje es uno de los hitos más importantes en la vida de los seres humanos y, aunque no es una regla exacta y cada pequeño es un mundo, lo cierto es que existen una serie de fases habituales en el desarrollo del lenguaje desde el nacimiento hasta la niñez.

 

La comunicación verbal y no verbal en los primeros meses (8 – 12 meses)

Tras los balbuceos y gorgoritos de los bebés recién nacidos, a partir de los 8 y 12 meses los bebés comienzan a prepararse para su inicio en la comunicación oral. Debemos tener claro que la comunicación humana no es exclusiva del uso del lenguaje, y que nuestro bebé aún puede continuar comunicándose a través de miradas, gestos y otras formas de comunicación no verbal. Sin embargo, es en estos meses donde empezará a presentar algunos signos de su habilidad verbal junto a su lenguaje corporal.

El niño prestará más atención a las palabras que escuche y tratará de imitarlas mediante balbuceos y expresiones fonéticas muy diversas. También imitará los gestos que observe y hará señas y movimientos de cabeza. Es muy importante en esta etapa, entonces, tener cuidado con lo que se dice y se hace, ya que el bebé será como una esponja que estará incorporando todo aquello que observe en el medio donde se desarrolle.

 

etapas desarrollo lenguaje

 

Podremos seguir escuchando balbuceos, algunas sílabas cortas, e incluso aproximaciones a las tan ansiadas palabras: papá o mamá. No hay que alarmarse si no se producen exactamente en este momento los primeros sonidos. Si bien hay diferentes estadíos de desarrollo neurolingüístico de acuerdo a los meses y la edad, las personas no somos máquinas exactas y tenemos diferentes tiempos. Cada caso será diferente, pero si tenemos alguna inquietud, junto con el apoyo de un pediatra podremos discernir en qué casos se trata de una situación preocupante o no.

En estos meses de vida los niños entienden aquellas cosas simples que se les dicen y se les preguntan. Cosas simples, como por ejemplo saludar con la mano, algo que ya podrá ser asociado a un saludo o, mover la cabeza hacia los lados asociarse con una señal de negación. Y así muchos episodios cotidianos que pronto comenzarán a tener más sentido y serán reproducidos por los bebés con palabras.

 

El lenguaje al cumplir los primeros años (1 – 2 años)

Es en esta etapa donde despega realmente el desarrollo del lenguaje verbal en los niños. Ya se pueden expresar con más claridad a través de palabras y de la comunicación no verbal, como los gestos. Es esperable que en este momento abandone el balbuceo para comenzar a decir sus primeras palabras, con mayor o menor dificultad. Pero como dijimos antes, los niños no son relojes y cada uno tiene su tiempo.

Al comenzar a utilizar más el lenguaje verbal, en poco tiempo podrán ir nombrando  las cosas por su nombre y asociando objetos con palabras. También podrán nombrar a los miembros de su familia, lo mismo que enlazar diferentes partes del cuerpo. Es bueno en esta etapa hacer ejercicios de asociación de palabras, como señalar diferentes objetos y repetir el nombre, al igual que las partes del cuerpo. Esto permitirá desarrollar más eficazmente el lenguaje y el vocabulario del niño.

Al cumplir los 2 años ya pueden ser capaces de manejar frases y oraciones cortas, seguir y responder instrucciones sencillas y señalar imágenes relacionándolas con palabras. Serán grandes imitadores de todo lo que observen a su alrededor y podrán expresarse más fácilmente a través del juego.

 

lenguaje primeros años

 

Aquí podremos hacer preguntas sencillas, agregar palabras a los gestos que realicen para expandir su comunicación y tratar de hacerlos sentir parte de las conversaciones. Por ejemplo, si el niño señala el agua dando a entender que quiere beber, podemos decir: “¿Quieres agua? Ahora te doy agua, ¡qué rica!”. De esta manera podremos continuar desarrollando la asociación entre el lenguaje y los objetos del mundo exterior.

Por último, en los primeros años del desarrollo del lenguaje no debemos preocuparnos por la pronunciación, ya que es completamente normal que no sea clara. Con ayuda de nuestras preguntas y conversaciones (nosotros sí debemos pronunciar las palabras con claridad), poco a poco la pronunciación irá mejorando.

Y recordemos que lo mejor será que los niños se sientan siempre comprendidos por los adultos, en un ambiente que favorezca su desarrollo y su comunicación de manera positiva y sin presión.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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