Claves para hablar con los niños de temas complicados

Siempre llega un momento en la vida en el que toca hablar con los niños de algún tema complicado referente a la muerte de un familiar, al divorcio de los padres, a un embarazo, a la sexualidad, las drogas o la violencia…entre muchos otros. Algunos son temas propios de su crecimiento, como la sexualidad, y otros son particulares de nuestra cultura, experiencia de vida, localidad o familia, como el racismo o, la xenofobia, y otros son totalmente inesperados como la muerte.

Sea cual sea, desde luego no es sencillo hablar de ninguno de estos temas con niños, pero si tú no lo haces otros terminarán haciéndolo por ti, y sin esas garantías y esas palabras que solo tú como padre o madre sabes que necesitan tus peques.

Afortunadamente, existen algunas pautas que pueden ayudarnos a tener una conversación sincera y fructífera con los hijos cuando llega ese momento en la vida, que es tuyo y de nadie más. ¿Ya has puesto en práctica alguna?

 

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Pautas para hablar en casa de temas complejos

 

  • Escucha sus preguntas con atención

No es fácil hablar de este tipo de temas, pero cuando un niño se atreve te está dando la oportunidad de entrar en su vida para aliviar su miedo y curiosidad, así que… ¡aprovecha ese momento!

Deja de hacer lo que estés haciendo y, si realmente no puedes, entonces prométele una hora especial para hablar al respecto. Un tiempo que solo le dedicarás a tu hijo/a.

 

  • No subestimes a tus hijos

No creas que tu hijo no entiende nada o que no está en la capacidad de entender solo porque creas que es un tema delicado. Tu hijo es muy inteligente y subestimarlo es un acto de ofensa para él o ella. Utiliza historias adecuadas a su edad, pero no dudes en utilizar las palabras precisas para cada tema. Habla sobre la muerte o el sexo con naturalidad, ya que después de todo, son aspectos naturales de la vida. Habla sin rodeos de cosas tan peligrosas como la droga, tan complejas como el divorcio, o tan cotidianas como el embarazo, sin mentir y sin dramatizar.

 

  • Nunca hagas a un niño sentirse culpable

Cuando los padres están enfadados o tristes, muchos niños se preguntan si ellos tuvieron algo que ver. Haz saber a tus hijos siempre que no son culpables de las decisiones de los adultos y que siempre los querrás a pesar de las circunstancias. De esta forma evitarás crear culpabilidades innecesarias en los niños que, tarde o temprano, solo forjan adultos inseguros, aislados y con baja autoestima.

 

  • Controla tus emociones al hablar

No es buena idea hablar con los niños sobre temas delicados cuando aún estamos afectados, como cuando ha sido reciente la noticia de la muerte de la abuela, del divorcio, etc. Lo mejor que puedes hacer es pasar tu momento crítico a solas y regresar cuando estés más calmado si crees que no vas a poder hablar con calma.

En caso de que tu hijo/a haya sido parte de la mala noticia o esté muy afectado, abrázalo para calmar sus miedos antes de hablar. En este caso puedes buscar la ayuda de un profesional como el psicólogo para que te ayude a manejar la situación con más táctica.

 

  • No manipules a tus hijos

Algunos padres, abuelos, hermanos o tíos utilizan a los niños para manipular situaciones a su favor. Mantén siempre alejado a los niños de esos problemas, no los utilices ni los dejes utilizar como testigos de nada. Esto puede confundir a los niños aún más e incluso causarles angustia, estrés y culpabilidad. Tampoco es saludable que fomentes sentimientos negativos en el niño hacia su padre o madre, sobre todo en caso de divorcios. Deja al margen a los niños de todo sentimiento negativo y perverso.

 

  • Fomenta conversaciones posteriores sobre el tema

Tras una conversación difícil sobre la muerte, el sexo, el divorcio, o cualquier otra que hayas tenido, busca fomentar una segunda conversación. Puede ser varias semanas después, pero la idea es transmitir que nos importa lo que sienten, lo que piensan y la forma en que les haya afectado la situación. Averigua después si han resuelto sus dudas, si han disminuido sus miedos o si se sienten menos afectados.

Eso sí, no les obligues a realizar una conversación que no quieran tener, pues si la evitan es porque aún no están preparados para hablar al respecto. En este caso, diles que tú siempre estarás preparado para hablar de nuevo si lo necesitan.

 

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  • Crea buenos momentos ante la adversidad

Por último, deja que tus hijos siempre sean felices. No siempre todo lo que es negativo para los adultos es igualmente negativo para los niños. Por ejemplo, ante la pandemia los niños han disfrutado mucho de tener a sus padres las 24 horas del día en casa; ante interrupciones de corriente eléctrica provocadas por diversas situaciones, los niños encuentran a un padre alejado de sus móviles y más dispuestos para realizar un deporte o hacer un picnic; ante la falta de juguetes en casa, los niños se divierten con otro tipo de útiles o jugando con la tierra en el parque

Es decir, que muchas veces los adultos hacemos más difíciles las situaciones con respecto a cómo las ven en realidad los niños. No les lleves a tu mundo forzosamente y deja que vivan el suyo propio con la alegría característica de los niños.

Escribiendo esto se me ocurre mencionar la película “La vida es bella”, y creo que es la mejor forma de describir cómo hacer feliz a un niño aun cuando lo tengamos todo en contra.




Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

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1 Comentario

  1. Muy útil, gracias! Los mayores a veces nos olvidamos de que nosotros también hemos sido niños, que hemos estado en su lugar… Hay que tratar de empatizar al máximo con ellos 🙂

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