Cosas que deberías decir a tus hijos al menos una vez al día

Para inculcar confianza y autoestima en los niños, pocas cosas hay más efectivas que las palabras. Por eso, en este artículo, queremos recomendarte una serie de frases y palabras que deberías probar a decir a tus hijos al menos una vez al día.

¿Por qué no probar los efectos balsámicos y vitamínicos del lenguaje cada día?

 

Prueba a decir estas 10 cosas cada día a tus hijos

  • Gracias. Es importante reconocer los esfuerzos de los niños para poder ayudarlos y para que ellos, a su vez, también aprendan a hacerlo. Podrías decir: “Gracias por ayudarme a buscar el calcetín perdido” o “Gracias por poner la mesa”.
  • Dime más. Palabras como estas muestran a tus hijos que estás escuchando y que te gustaría saber más sobre lo que están pensando. Un cariñoso y atento “cuéntame más” alienta la conversación sin emitir juicios ni dar consejos inmediatos, dos respuestas que pueden desalentar la comunicación con los hijos.
  • Puedes hacerlo. Tu expresión de confianza en la capacidad de tus hijos para que logren hacer muchas cosas sin tu ayuda es muy importante. A medida que crezcan, habrá muchas ocasiones en las que tu aliento significará la diferencia entre renunciar o no a una tarea desafiante para lograrla.
  • ¿Cómo puedo ayudar? Hazles saber que estás dispuesto y disponible para ayudarles a realizar una tarea particular que no logren resolver por sí mismos. Podrías decir: “Creo que ahora puedes leer esa historia por ti mismo. Déjame saber si necesitas ayuda con una nueva palabra”. Cuando tu hijo/a asuma proyectos en la escuela, anímalo a pensar en pasos específicos que son necesarios para completar un proyecto. Ambos podréis decidir qué tareas puede realizar tu hijo por sí solo y con cuáles necesitará ayuda.
  • Vamos todos a colaborar. Un niño nunca es demasiado joven para aprender que la cooperación y el esfuerzo en equipo hacen que muchos trabajos sean más fáciles y más rápidos, y a menudo más divertidos: “Todos colaboremos y terminaremos de barrer las hojas para que podamos ir a hacer galletas después” o “Vamos a limpiar entre todos y vemos la película”. Las actividades familiares y las tareas de grupo pueden convertirse en rituales agradables que enriquecen la vida de un niño y crean buenos recuerdos.
  • ¿Qué tal un abrazo? No le digas a tu hijo que lo amas, demuéstraselo. A medida que los niños crecen, varía la forma en que les gusta que les mostremos afecto. Algunos desean ser abrazados, mientras que otros prefieren un abrazo rápido o una palmadita en el hombro. Es importante estar al tanto de lo que tu hijo disfruta más en cada edad determinada.

 

qué decir a tus hijos

 

  • Por favor. Cuando le pides un favor a cualquiera, incluidos los niños, esta “palabra mágica” reconoce que estás pidiendo algo que te ayudará o te hará feliz, por lo que nunca está de más.
  • Buen trabajo. La autoestima y la confianza en uno mismo aumenta cuando los esfuerzos y el desempeño de los hijos son recompensados. Siempre que sea posible, felicita a tus hijos y asegúrate de que tu elogio es honesto y específico. Concéntrate en los esfuerzos y en el progreso que tengan, y ayúdales a identificar sus fortalezas.
  • Es hora de… “Es hora de prepararse para ir a la cama” o de “hacer la tarea” o de “apagar el televisor”. Los niños pequeños necesitan una estructura en su vida diaria para obtener una medida de seguridad en un mundo a menudo inseguro. Depende de ti, como padre o madre, establecer y mantener un calendario de actividades que funcione, siempre recordando que los niños se benefician muy positivamente de las comidas y de otras actividades como la hora de acostarse.
  • Te quiero. Todos necesitamos amor y afecto, un sentimiento de aceptación y pertenencia, pero no podemos asumir que los niños saben y entienden nuestro amor por ellos a menos que se lo digamos. Hazles saber a tus hijos que los amas y recuerda que esto es importante no solo en la infancia, sino también a medida que crecen.

 

 

Ideas para aplicar en circunstancias especiales

 

  • Lo siento. Los padres deben reconocer sus propios errores y expresar su pesar cuando causen infelicidad o angustia a sus hijos. “Lo siento, tengo jabón en los ojos” o “Lo siento, no estaba escuchando; dímelo otra vez” o “Lo siento, no puedo leerte más historias; tengo que hacer una llamada telefónica ahora”. Al expresar tu sincero arrepentimiento, le estás demostrando a tus hijos que estás siendo considerado con sus sentimientos y que también les estás brindando un modelo de buena conducta.
  • No. “No, no hagas eso; podrías lastimar a alguien” o “No, no nos comportamos de esa manera” o “No, no tenemos suficiente dinero para comprar eso”. Si bien muchos padres tienen dificultades para decir “no” a sus hijos, estos niños pueden crecer sin saber cómo responder a los límites. Los padres pueden brindarles a los niños cierta libertad de elección (por ejemplo, deja que elijan su propia ropa o que decidan qué les gustaría comer para el almuerzo), pero debes estar siempre preparado para establecer límites.
  • Eso es suficiente. “Eso es suficiente TV”, o dulces, o juegos, o discusiones… Esta frase establece límites y allana el camino para que los niños desarrollen un sentido de autocontrol.
  • ¿Cómo crees que se siente? Hacer esta pregunta proporciona una oportunidad para que los niños consideren los efectos de sus acciones sobre otras personas, y les da la oportunidad también de desarrollar empatía hacia los demás. Cuando tú y tus hijos leáis historias o veáis programas de televisión juntos, buscad oportunidades para hablar sobre los sentimientos de los demás.

 

cosas para decir a tus hijos

 

  • Esto no está funcionando. Considerar formas alternativas de comportarse en situaciones difíciles es uno de los pasos para resolver los problemas, una habilidad importante que es útil durante toda la vida. La forma en que respondas a los problemas que surgen en la vida diaria, en el hogar o en el trabajo, proporcionará un modelo de comportamiento para tus hijos.

 

 

Pero, ¿cómo saber cuándo y cómo decir las cosas?

La comunicación con los hijos implica mucho más que las palabras y las frases que uses, por tanto, cuando surjan dudas, procura aplicar los siguientes consejos:

  • Trata de hablar a tus hijos en un tono de voz agradable en lugar de enfadado.
  • Sonríe más a menudo y no frunzas el ceño más de la cuenta.
  • Habla en un tono de conversación ligero en lugar de gritar. Si terminas gritando, discúlpate.
  • Tómate el tiempo que necesites para comunicarte con tus hijos en lugar de apresurarte en una conversación.
  • Dedica toda tu atención a tus hijos cuando te estén hablando y trata de no dejar que tu mente divague.
  • Usa expresiones faciales que correspondan con las palabras que estés diciendo y las emociones que estés sintiendo.
  • Deja que tu amor y respeto por tus hijos guíe tus palabras y acciones.
  • Deja que la responsabilidad de ser padre y/o madre se refleje en tu voluntad de tomar el control cuando sea necesario.



Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

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