Trastorno por déficit de atención: consejos para familias

El trastorno por déficit de atención y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, se encuentran entre las afecciones más comunes diagnosticadas en los niños de hoy en día. Caracterizados por síntomas como la falta de atención, la hiperactividad y/o la impulsividad, estos trastornos pueden ser frustrantes para los padres y los niños por igual. Vivir con un niño que ha sido diagnosticado con TDA o TDAH puede provocar muchas emociones dentro de una familia. Algunas serán buenas, pero otras no tanto, e incluso las habrá malas. Por ejemplo, cuando hay más de un hijo en la familia y el hermano de ese otro niño o niña que sufre TDA termina padeciendo situaciones de celos o resentidos porque se les termina imponiendo una mayor carga que al otro hermano.

Todos estos sentimientos y actitudes formarán parte de la normalidad, desde luego, pero existen formas de aliviar algunos de los sentimientos negativos que el TDA puede provocar en un hogar. Los padres deben recordar que el TDA afecta no solo a la persona que ha sido diagnosticada con el trastorno, sino a todos los miembros de la familia. Vivir con ello puede ser muy estresante a veces, por lo que es importante que las familias mantengan las líneas de comunicación abiertas.

 

TDAH consejos familias

 

 

Cosas que los padres pueden hacer para ayudar en casa

 

  • Explica a tus hijos en qué consiste el TDA para que puedan “normalizarlo”.
  • Pregunta cómo creen que les está afectando.
  • Averigua si saben bien que no son culpables.
  • Fomenta la motivación y aporta ideas, como llevar un diario en el que puedan anotar cómo se sienten.
  • Comparte con ellos formas productivas de expresar la frustración.
  • Diles que está bien sentirse enfadado de vez en cuando y que es algo natural.

 

Cuando un padre, o una madre, gasta toda su energía apoyando y encontrando ayuda para un hijo con TDA, es fácil descuidar a los otros posibles hermanos. Muchos padres tienen dificultades para entender la falta de empatía que puede generarse en estos últimos, para lo que nunca será bueno el mantener a dichos miembros de la familia desinformados sobre el trastorno aunque no lo padezcan en primera persona.

Cuando se trata de problemas familiares, es difícil para un hermano menor comprender las necesidades de su hermano o hermana con TDA. Recordemos que ven las cosas desde la perspectiva de un niño y no desde la de un adulto que ha leído y se ha informado convenientemente sobre ello. No asumas en consecuencia que tus hijos lo entienden y mantén la mente abierta a sus necesidades.

Los niños con TDA tienen muchas cualidades y fortalezas que se pueden mejorar con la participación de los hermanos. Si tu hijo es un artista, anima a sus hermanos a sentarse y dibujar con ellos, por ejemplo. Cada vez que fomentes la interacción positiva entre hermanos, tengan o no un trastorno, todos ganarán con la experiencia.

Es muy importante apoyarse todos mutuamente y aceptar que el trastorno formará parte de la familia, enfrentando juntos los sentimientos de enfado, miedo, confusión, culpa o vergüenza. Cuanto antes una familia entienda el TDA, más fácil será relacionarse con el niño/a que tenga el trastorno. Entender las emociones que surgirán y lidiar con ellas, pondrá a la familia en el camino de una convivencia sana y armoniosa.

Concéntrate en los buenos momentos y procura estar disponible para todos los miembros de tu familia. La familia es la unión, y en las familias donde un niño/a tiene TDA, esto será clave para que la vida sea mucho más llevadera y feliz.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

Comparte este artículo en

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *