La educación y el conocimiento no tienen EDAD

Educar en valores tan importantes como la constancia y el esfuerzo es una tarea básica hoy en día más que nunca, pues los tiempos modernos hacen que parezca que muchos de esos valores tan esenciales se hayan perdido un poco con respecto al pasado. Por eso las personas mayores deben seguir siendo objeto de respeto y admiración, pues siguen siendo uno de los mejores ejemplos a seguir para los más pequeños. Y un ejemplo concreto y significativo de ello es el de la anciana que, a la edad de 92 años, ha terminado el grado de primaria.

Hablamos de Luisa Vergara, una mujer que vive en Río Negro, Argentina, y que como muchas otras no tuvo la oportunidad en sus tiempos de formarse, ni siquiera para adquirir habilidades tan básicas como la de leer o escribir. Un ejemplo de superación que debería servir para iluminar el camino de tantos jóvenes que reniegan de la importantísima oportunidad que es acudir a la escuela y poder formarse para gozar de un futuro mejor que el de sus padres y/o abuelos.

 

LUISA VERGARA

 

 

Luisa, que nació en el año 1927, no pudo acudir a la escuela porque se encontraba bastante lejos de donde vivía con su familia, y porque lo cierto es que en aquellos tiempos (y particularmente cuando de familias humildes se trataba) lo que más urgía a una familia, lamentablemente, era el que todos sus miembros pudiesen colaborar cuanto antes con la economía familiar, lo que conducía a los niños  a trabajar y a olvidarse de cosas tan cotidianas hoy como las de ir a la escuela.

Sin embargo, durante el transcurso de su vida, Luisa nunca olvidó la importancia que tiene el poder aprender unos valores y unas habilidades básicas, y aunque no pudiese disfrutar de ellas cuando correspondía, no abandonó la idea de poder conseguirlo en un futuro. Finalmente, y tras pasar mucho en la vida como perder a su marido (algo que le sucedió muy joven), decidió nada más y nada menos que a los 90 años iniciar sus estudios de primaria. Luisa afirma que jamás olvidará a su primera maestra y, aunque ya ha terminado su curso, continúa yendo para adquirir más aprendizajes y conocimientos nuevos. Es probable que, tras una vida tan dura como la de Luisa, en la que hay que olvidarse casi de la niñez para poder ayudar a la familia, para poder guiar a los hijos sin más ayuda que la de una misma…uno sea consciente de que estudiar es un auténtico privilegio, y que todo aquel que puede acceder a ello es un afortunado.

 

 

La clave de una actitud positiva en la vida

La abuela Luisa, como llaman a Luisa Vergara familiarmente, confiesa a través de sus historias, que una de las claves para no perder la ilusión y la motivación es tener una buena actitud en la vida. Ser positivos, ser conscientes de que detrás de los momentos malos viene siempre otro tiempo mejor, y que la vergüenza o los clichés no nos permiten avanzar nuestro camino. Queda de manifiesto, a través del ejemplo de esta mujer luchadora, que “el camino se demuestra andando” y que “nunca es tarde si la dicha es buena”, algo que sería muy importante que los niños aprendieran y tuvieran presente en todo momento.

 

ejemplo personas mayores

 

En estos tiempos en los que internet o las redes sociales parecen haber paralizado el mundo de los más jóvenes, absorbiéndoles y alejándoles cada vez más de la lucha por los sueños y de la importancia de esforzarse por aquello que uno quiere, tal vez sería bueno que tanto padres como profesores retomásemos la idea de que pocos ejemplos mejores puede haber que el de aquellos que nos preceden.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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