Lista de alimentos engañosos que no deberían comer los niños

Como padres tenemos la obligación de proveer la mejor calidad de comida posible a los niños. Por eso, cuando vamos al supermercado, debemos tener cuidado y no dejarnos influenciar por las grandes y vistosas etiquetas que incitan a la compra de alimentos poco nutritivos, aunque apetitosos.

 

etiquetas engañosas

 

Muchas personas concienciadas se detienen a leer algunas de esas letras pequeñas donde se encuentran los ingredientes del producto, pero la mayoría llega solo a leer las imágenes publicitarias de los mismos, que dentro de poco dirán… ¡cómprame! Un marketing agresivo que se visualiza cada vez más en los embalajes y que llaman la atención poderosamente de los niños.

Lo cierto del caso es que terminamos comprando alimentos que estamos acostumbrados a ver como inofensivos, ya sea por falta de concienciación o de tiempo, y resulta que sus ingredientes, además de contener compuestos y conservantes, resultan ser poco provechosos para la salud de los niños.

Por eso hoy queremos destacar una serie de alimentos que no deberían comer los niños porque podrían perjudicar su salud en el futuro. ¿Quieres conocerlos?

 

Ejemplos de alimentos poco saludables para niños

 

  • Frutas procesadas con altas concentraciones de azúcar

El alimento más demandado para la nutrición infantil en los supermercados son los potitos de frutas o compotas, como también son conocidos. Este tipo de alimento suele ser usado para las meriendas de los más pequeños a media tarde. A simple vista suelen ser inofensivos, pero en su composición las altas concentraciones de azúcares, al igual que sus colorantes a base de jarabe de maíz, ponen en alerta a todo aquel que lea detenidamente sus etiquetas. En contraposición a este tipo de producto, los especialistas en nutrición recomiendan hacer potitos caseros con los que poder regular el contenido de las azúcares, al mismo tiempo que eliminar conservantes y colorantes innecesarios y ganar en vitaminas.

 

potitos frutas niños

 

Otro alimento que entra en esta clasificación son las denominadas barritas de cereales energéticas, ya que en su fabricación se pueden identificar altas concentraciones de azúcares, colorantes, jarabe de maíz, estabilizantes y conservantes.

 

  • Pan integral

El pan integral es uno de los alimentos más vendidos en el mundo por ser considerado el más saludable, pero esto no necesariamente se aplica siempre, y menos en el caso de los niños en los que la fibra aún no es tan necesaria. Además, por el afán de vender, muchas veces se resalta la palabra “integral” en los envases e inmediatamente lo aceptamos y asumimos como sano. Sin embargo esto no siempre es así, ya que existen en el mercado una gran cantidad de variedades de panes integrales que no son elaborados con el 75% de granos enteros integrales. En consecuencia, si no ponemos atención a nuestra compra, podríamos estar comprando un pan hecho con ingredientes refinados, perdiendo las ventajas verdaderas de su germen y su salvado, y resultando poco provechoso para la salud.

 

  • Frutas deshidratadas

No existe nada en el mundo más natural que las frutas deshidratadas que puedas hacer en casa, y son un complemento ideal para acompañar los yogures naturales a la hora del desayuno. Pero cuando provienen de un proceso industrializado, su efecto beneficioso decae. En este caso, la adición de colorantes, además de edulcorantes para enriquecer su sabor, son los que dañan por completo cualquier efecto positivo que este tipo de alimentos puedan tener en nuestro organismo. En este sentido, la creencia de que comer frutas deshidratadas compradas en el supermercado es bueno, no es del todo cierta, por lo que no está de más que repasemos bien las etiquetas antes de comprarlas para poder llevar unos buenos y saludables hábitos.

 

  • Yogures infantiles azucarados

Los yogures infantiles son auténticos anzuelos puestos en los refrigeradores del supermercado. Luces y colores llamativos captan la atención de los más pequeños y de inmediato escuchas: ¡cómprame uno! Cuando esto suceda, procura siempre escoger un yogur que no tenga saborizantes o esté azucarado, ya sea para niños o para adultos. Pero, si es especialmente para los niños, elige siempre el yogur natural y pícale frutas en casa para añadir en el desayuno o en la merienda. De esta forma restarás la acidez del yogur y harás de este alimento algo divertido.

 

yogur natural frutas

 

Si hay dudas a la hora de elegir, recuerda que los enfocados en el mercado a un público infantil, suelen ser los menos recomendables y aquellos con más grasas añadidas.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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