Cómo calmar el enfado y la ira de los niños

A veces, cuando vemos el grado de enfado que pueden llegar a acumular los niños, podemos sentir una fuerte sensación de impotencia. ¿Cómo se puede dar un sentimiento negativo tan fuerte en cuerpos aún tan diminutos?  Los niños a veces están convencidos de que el mundo está en contra suya, y cuando ves a tus hijos en esa situación te hundes por completo y te preguntas… ¿qué puedo decirles?

Sabemos que es difícil lidiar con este tipo de situaciones, pero existen ciertas pautas que se pueden aplicar para procurar aliviar la tensión, tanto en el niño como en el clima general familiar. Por eso hemos preparado 13 poderosas frases probadas para calmar a un niño enfadado, que son perfectas para esos momentos tan tensos. ¡No dejes de ponerlas en práctica!

 

13 poderosas frases para calmar la ira en niños

  • Te quiero. Es increíblemente importante que les recordemos a menudo a los niños que les queremos. Estas dos sencillas palabras, te quiero, deben repetirse con mucha frecuencia para que tu hijo las escuche y sepa que estás ahí a su lado.
  • Veo que estás enfadado. Dejar que un niño sepa que puedes ver físicamente su enfado, ayuda a que sea consciente de lo que le sucede en su cuerpo cuando se enfada. Habla con tus hijos sobre la situación y ayúdales a ir canalizando el problema para hallar su solución.
  • Entiendo que estés enfadado. Sí, es posible que se haya puesto de esa manera por algo insignificante o algo que no entiendes, pero en ese momento no importa, ya que el niño lo que verdaderamente necesita es ver a sus padres entendiendo sus sentimientos.
  • ¿Te gustaría que te ayudara? Es posible que hayas leído que lo mejor es abrazar a tu hijo cuando está enfadado o enojado pero, algunos niños no quieren en ese momento ningún contacto físico o ayuda para tratar de controlar sus emociones. Hablar con ellos, en cambio, les otorga independencia para tomar sus propias decisiones.
  • Me pregunto si…Los niños no siempre tienen la capacidad de saber por qué están molestos y cuál es la causa subyacente de sus frustraciones y, en este sentido, podemos hacer preguntas indirectas para intentar comprender el motivo de por qué están así, por ejemplo: “me pregunto si necesitas comer algo, me pregunto si quieres echarte una siesta para descansar, me pregunto si necesitas un abrazo, etc.”
  • Voy a…Cuando tu hijo está gritando o pataleando, a menudo está buscando tu reacción y atención, por eso mantenerse tranquilo y sosegado es algo fundamental. Por el contrario, dejar que tu hijo sepa tus planes y reacciones también es clave para que sepa qué es lo que viene a continuación. Por ejemplo, si el padre espera a que se calme, el niño entenderá que no tiene sentido su comportamiento pues no conducirá a nada. Evita las amenazas y el autoritarismo.
  • Me gustaría intentar…Cuando un hijo está muy frustrado y enfadado es imposible llegar a un acuerdo con él de forma inmediata, por eso lo mejor es ofrecer ayuda. Muchas veces los niños no saben cómo autorregular sus emociones y por ello es necesario aplicar algunas estrategias para intentar calmarles.
  • ¿Podemos empezar de nuevo? A veces todos necesitamos volver a empezar algo si no ha salido como tenía que salir. Los niños ni siquiera se dan cuenta de que están nerviosos o emocionados hasta que es demasiado tarde y sus cerebros ya han entrado en un estado de respuesta. Debemos hacerles entender que todo en la vida se puede volver a intentar.
  • Estoy seguro de que podemos encontrar una solución más adelante. Ahora no es el momento de tratar de razonar con tu hijo ya que, digamos lo que digamos, es probable que resulte inútil. Lo mejor es esperar a que esté tranquilo para que no utilice una respuesta de “huida o enfrentamiento “, de esa manera podremos comenzar a charlar con él sobre lo que le hizo enfadar o sobre el comportamiento que nos hizo enfadar a nosotros.
  • No está bien. Es importante establecer límites y ser consecuente. Deja que tu hijo sepa que está bien tener emociones para poder expresar lo que sentimos, pero que nunca está bien golpear o herir a los demás.
  • Estás a salvo. Una cosa que hace que los niños actúen con ira es el miedo. Con una educación autoritaria, es probable que un niño se asuste ante lo que pueda suceder tras una rabieta. Por eso debemos recordarles con una voz tranquila que no va a pasar nada por lo que haya que temer.
  • Recuerdo la última vez que intentamos…Si tu hijo comienza desde cero en el camino de las emociones y los sentimientos, poco a poco irá recordando lo que funciona y lo que no, o cuál es la mejor solución, así que ten paciencia. La idea principal es que con cada enfado aprenda a calmarse cada vez de una forma más rápida.
  • Siempre estaré aquí para lo que necesites. Pero sobre todas las cosas, recuérdale a tu hijo que no le vas a dejar solo pase lo que pase. Muchas veces los padres necesitamos un poco de descanso y huir de dichas situaciones, pero nuestros hijos necesitan saber que estamos ahí para ayudarles en todo aquello que necesiten, a pesar de sus desaciertos o errores.



Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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