Técnica del reloj para trabajar la conducta

Es muy frecuente, tanto en la escuela como en casa, el hecho de encomendar algo a los más pequeños y que tarden en realizarlo o que, al hacerlo, se distraigan y pierdan muy fácilmente la concentración. En este sentido, es muy frecuente también que terminen ensimismados o enganchados a otra tarea distinta a aquella en la que se había pedido su implicación o colaboración.

Aunque que suceda esto es algo absolutamente normal, es importante poder trabajar en la conducta y en la concienciación de los niños sobre la importancia de prestar atención y poder hacer frente así a las responsabilidades y tareas que se les presenten. Y una buena forma de hacerlo es la denominada técnica del reloj, dirigida a buscar y a alcanzar el control de los peques y la modificación de su conducta, cuando sea necesario, de manera efectiva y dinámica y apartando de todo el proceso los gritos, las regañinas y los castigos.

 

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En que consiste exactamente la técnica del reloj

 

  • Escoge la actividad a realizar

Esta es una técnica que debería estar presente en todas las etapas de crecimiento que tienen los niños. Comienza con asignaciones sencillas que sean básicamente tareas fáciles de ejecutar, y que además sean importantes de realizar. Una de ellas puede ser la de ordenar su cuarto, recoger los juguetes, ordenar la cama, seleccionar calcetines, etc.

 

  • Delimita la actividad en lapsos de tiempo

Es entonces cuando se hace necesario que se establezca un tiempo adecuado para la culminación de la tarea, adaptado a la complejidad de lo que se le ha pedido. El deber como padres comienza por explicar al pequeño que tiene un tiempo determinado para cumplir con la misión. Al cabo de ese tiempo seleccionado, el reloj deberá programarse para que suene y allí deberá culminarse la tarea.

 

  • Imprime energía, entusiasmo

Es importante transmitir energía durante toda la técnica, así como fuerza y vigor a los más pequeños, con el fin de que alcancen el objetivo con emoción y entusiasmo (¡puedes probar con músicas emocionantes o de superhéroes!). En este punto es muy importante que padres y profesores adopten la misma actitud en su día a día, pues ese referente será vital para el éxito de una técnica destinada a la modificación o mejora de la conducta.

 

Posibles variantes de la técnica del reloj

Esta técnica se considera efectiva en niños hasta los 8 años, aproximadamente, aunque en algunas ocasiones puede funcionar también en niños y niñas más mayores. Puede ser necesaria la constancia y la paciencia hasta la llegada de resultados, pero es una técnica eficaz si se aplica adecuadamente. Es importante que tengas en cuenta también que no siempre tiene que ser una alarma que determine el tiempo, y otras ideas posibles son:

  • Contar con voz fuerte y clara hasta 40 o 50.
  • Utilizar un reloj de arena.
  • Aplaudir mientras se cuenta.
  • Adaptar las tecnologías a la práctica, como la que nos proporcionan los cronómetros de los móviles, por ejemplo.

 

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Ten en cuenta que los niños crecen y maduran poco a poco sus ideas, y esto hace que si intentamos aplicar la técnica en niños maduros o mayores fracase, porque podrían considerarla erróneamente una manipulación o coartación de sus libertades o sencillamente algo tonto e inservible, cuando no lo es. Es por ello que trabajar este tipo de técnicas lo antes posible será fundamental para lograr su éxito.

Si aun así se precisa la práctica de la teoría del reloj con niños y niñas de más edad y replican, la actitud a adoptar debe ser la de guardar silencio y dejar que el tiempo corra (la mirada y la presencia serán suficientes para captar la atención), enviando el mensaje así de que es importante que se lleve a cabo. Esta actitud te hará ejercer autoridad y hará entender a los niños que hay una tarea que se debe cumplir y que hacerlo forma parte de su crecimiento.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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