Conoce el juego del silencio para mejorar la concentración

Todos sabemos que los niños, sobre todo en edades tempranas, suelen ser muy inquietos y nerviosos. Esto les afecta en su capacidad de atención y concentración, llegando a perder en muchas ocasiones la paciencia a la hora de realizar cualquier tarea que requiera de dichas capacidades.

Aprender a relajarse es algo fundamental para que el cerebro del niño esté al 100%, y por eso queremos explicaros hoy, un juego sencillo creado a partir de la metodología Montessori para conseguirlo.

 

El juego del silencio para mejorar la concentración

Para realizar este juego no se necesita nada especial, ya que tan solo debes tener un campanilla o cualquier otro objeto sonoro que indique a los pequeños el comienzo y el final de la actividad. Esta actividad puede ser realizada a partir de los 3 años, puesto que antes es muy difícil que el niño aguante quieto mucho rato.

A continuación explicamos los pasos:

  1. Para comenzar debemos decir a los pequeños que hagan un círculo en el suelo del aula o cualquier espacio habilitado para ello.
  2. Les explicamos en qué consiste el “Juego del silencio” y cómo debemos realizarlo. Debemos hacer que los niños imaginen que son piedras o cualquier otro objeto inerte que se nos ocurra. No podrán moverse ni hablar con otros compañeros, solamente escuchar. Podemos poner música de fondo de tipo ambiental, por ejemplo, para lograr un clima más propicio.
  3. Una vez explicado, pediremos que cierren los ojos poco a poco, escuchando la música de fondo.
  4. Para comenzar, los niños deberán permanecer quietos unos 20 o 30 segundos, yendo poco a poco a más de forma progresiva en los sucesivos días en que se realice la actividad.
  5. Una vez que pase el tiempo establecido tocaremos el instrumento que teníamos para marcar el comienzo y el final de la actividad, pidiendo a los niños que vuelvan a abrir los ojos poco a poco para preguntarles qué han escuchado de fondo.

 

Beneficios que aporta a los niños esta actividad

Este tipo de juego ayuda a los niños en muchos aspectos internos, como por ejemplo:

  1. Mejorar la atención y la concentración.
  2. Mejorar la paciencia de los niños cuando realizan cualquier actividad.
  3. Ejercitar su capacidad de autocontrol.
  4. Mejorar su estado de relajación, haciendo que su cerebro pueda trabajar mucho mejor y aprenda de una forma más rápida.
  5. Mejorar la audición de los niños, trabajando a la vez su atención cuando les pedimos que reconozcan los sonidos.
  6. Favorecer el compañerismo y el trabajo en equipo.



Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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1 Comentario

  1. excelente ejercicio yo lo practico bastante con mis alumnos en el futbol

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