Las inteligencias múltiples desde el nacimiento

¿Se puede trabajar desde la más temprana infancia utilizando la teoría de las inteligencias múltiples? La respuesta es sí, pues los bebés son capaces de absorber toda la información que les brindamos y tienen verdaderas ansias de conocimiento, lo que se puede aprovechar para poder realizar con ellos un aprendizaje de forma óptima, en el cual la comunicación eficaz sea la clave.

 

Aprendizaje progresivo y continuo desde el nacimiento

Si se toma la inteligencia como una capacidad o una destreza que como tal se puede desarrollar, sin descartar desde luego el componente genético que tanto mamá como papá le aporten a su bebé al nacer, dichas potencialidades se irán desarrollando a lo largo de la vida del pequeño influenciadas por el medio ambiente, la educación que se le dé, las experiencias que viva y/o el contexto familiar y cultural. De esta forma se puede ejercer una enseñanza de tipo continuado y progresivo desde que un niño abre los ojos al mundo.

 

El surgimiento de las llamadas inteligencias múltiples

Hace 25 años, el profesor Howard Gardner de la Universidad de Harvard, publicó su teoría sobre los ocho tipos distintos de inteligencias, que no operan de manera aislada, sino que se combinan entre ellas para llevar a cabo distintas labores.

Inteligencia lingüística, inteligencia lógico matemática, inteligencia espacial, inteligencia corporal cinética, inteligencia musical, inteligencia interpersonal, inteligencia intrapersonal y natural, son los diferentes tipos de inteligencias que clasificó Gardner y que cada persona posee en un grado distinto de intensidad.

 

Potenciando el aprendizaje específico y personal

Al poder determinar desde temprana edad el perfil del pequeño/a, se podrá alcanzar un mayor y mejor desarrollo de cada una de sus inteligencias, ya que se estimularán las capacidades que le permitan desarrollar aquellas inteligencias cuya potencialidad de desarrollo sea menor a las demás.

El método de enseñanza también podría ser determinado por el tipo de inteligencia que se destaque más, y así tener una mejor comprensión de las cosas. Por ejemplo, si un bebé tiene un mejor desarrollo de la inteligencia espacial, reaccionará positivamente a un aprendizaje más visual que a otro tipo de aprendizaje.

En definitiva, con la teoría de Gardner se quiere lograr que la educación, desde la más temprana infancia, apunte al desarrollo integral de cada una de las ocho inteligencias, determinando el potencial con el que cuente cada pequeñín y pudiendo determinar cuál es la mejor manera de que pueda desarrollarse en el mundo de forma integral y adaptándose a su propia forma de aprender.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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