Las clases de música generan nuevas conexiones cerebrales en niños

Desde hace muchos años se conoce que algunas melodías musicales son altamente beneficiosas para el desarrollo de los bebés y de los niños, pero a medida que pasa el tiempo se hacen cada vez más investigaciones al respecto y se avanza en el conocimiento de las áreas cerebrales y las redes neuronales, pudiendo averiguar datos como qué cosas las estimulan.

Los estudios más recientes aseguran que el hecho de escuchar música, tocar un instrumento o que los niños reciban clases de música, genera nuevas conexiones cerebrales en niños, lo que ha sido calificado como algo altamente positivo para el desarrollo cerebral. Pero, ¿por qué son tan importantes las conexiones cerebrales en los niños y cómo actúa la música en la generación de dichas conexiones? En este artículo queremos profundizar en el tema y aportar algunos datos generales sobre el por qué la música puede ayudar al desarrollo del cerebro de los niños o sus regiones motoras auditivas.

 

 

Importancia de las conexiones cerebrales en los niños

El establecimiento de redes neuronales es beneficioso para los niños, ya que gracias a esto se contribuye al desarrollo del cerebro y se optimizan las habilidades cognitivas, como aquellas relacionadas con la creatividad de los más pequeños. Además, escuchar música a una temprana edad tiene la propiedad de estimular también las vías de conexión ya existentes, lo que aumenta el beneficio neurocerebral. Al hilo de esto, otra habilidad cognitiva que se logra desarrollar con la música es la percepción de patrones, lo cual tiene efectos muy positivos a largo plazo. Esta habilidad, por ejemplo, permite a los niños predecir actividades que vengan acompañadas de la música.

 

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En este sentido, la sociedad internacional de radiólogos de América del Norte (RSNA) asegura que la música mejora el procesamiento cerebral de los niños ya en torno a los 9 meses o sobre aquéllos que hayan sido expuestos a ciertas melodías musicales. Esta estimulación tan temprana logra desarrollar una mejor inteligencia musical e incorpora nuevos sonidos al proceso del habla, lo que se traduce en mejores habilidades cognitivas en los niños y mayores conexiones neuronales. Esta relación es posible gracias a que al hablar se emiten sonidos rítmicos con cada sílaba que se pronuncia.

Sin embargo, en el nuevo estudio realizado (y ahora publicado) se realizó una investigación con niños de unos 5 y 6 años que no habían recibido clases, que no habían tocado un instrumento, que no poseían habilidades musicales, que no habían trabajado con estas disciplinas y que tampoco tenían ningún tipo de trastorno sensorial. El resultado hizo (gracias a la técnica del tensor de difusión que se realiza a través de una resonancia magnética avanzada) que los investigadores pudieran comprobar que se daban en la materia blanca del cerebro de dichos niños ciertos cambios microestructurales.

Y es que una adecuada instrucción musical puede llegar a afectar a diferentes áreas del cerebro y no solo en cuanto a las habilidades cognitivas, sino también en cuanto a las habilidades motoras, es decir, que sus beneficios comprenden los dos hemisferios cerebrales.

 

 

La música en niños autistas e hiperactivos

Por otro lado, los expertos también aseguran que la música puede ayudar a los niños con trastornos del espectro autista (TEA) y trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Ambos tipos de trastornos afectan al neurodesarrollo de los niños y suelen manifestarse antes de los 3 años de edad. Estos trastornos están relacionados con una deficiencia auditiva y con cierta agresividad por el exceso de exposición a estímulos. Por eso la música (sobre todo la música clásica), al tener un efecto positivo directo sobre el desarrollo auditivo y la tranquilidad emocional, contrarresta los síntomas que pueden tener dichos trastornos.

Pero al margen de todos los beneficios que la música tiene en el desarrollo del cerebro de los niños, lo cierto es que también hay una buena noticia para los adultos: aquellos que se sometan a la escucha de al menos 30 minutos al día de cualquier canción o melodía de música que les guste, podrán tener un efecto rehabilitador en la función endometrial de sus cuerpos, lo que es un interesante hallazgo para otras disciplinas como la cardiología.

En definitiva, y aunque hace ya bastantes años que se conocían los beneficios que escuchar música desde edades muy tempranas o prácticamente desde la concepción puede tener en los más pequeños, lo cierto es que ahora se avanzado aún más en este campo confirmándose que la música, además, puede producir cambios en nuestro cerebro, lo que constituye un avance científico de gran magnitud.

 

 




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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