Beneficios de los mándalas en la infancia

Los mandalas, como se dice en la India, o mándalas según el sánscrito clásico, son representaciones simbólicas concéntricas (principalmente en forma de círculos) utilizadas originariamente por el hinduismo y el budismo para finalidades espirituales y de meditación. Sin embargo, el psiquiatra Carl Gustav Jung los ha relacionado con expresiones del inconsciente colectivo. Aunque dibujarlo puede tener algún significado importante en la expresión emocional de quien lo dibuja, lo cierto es que pintarlo también tiene un importante significado relacionado con la relajación mental. Todos estos beneficios son muy importantes y por eso los mándalas son muy interesantes y provechosos para la infancia.

 

Beneficios que aportan los mándalas a los niños

  • Es una forma de que los niños expresen sus sentimientos.

Los niños no se conocen plenamente a sí mismos, y muchas veces no saben cómo llamar al sentimiento que les sucumbe. Por eso, en su mayoría, lo expresan con llanto, pues es la mejor manera de aliviar la frustración, el dolor, la rabia, la tristeza, la angustia, el miedo y hasta la alegría mal canalizada. Por eso expresar las emociones a través del arte, como dibujar o pintar, les ayuda a sentirse en armonía consigo mismos.

  • Es una terapia que también les distrae.

Lo mejor de todo es que, aunque pintar mándalas puede ser una terapia excelente, los niños simplemente lo ven como una diversión relacionándose con ellos de manera muy natural, lo cual siempre es bueno para su ocio y disfrute. Esta naturalidad permite que el niño se exprese tal y como es; además, muchos psicólogos y psiquiatras son capaces de interpretar los mándalas de acuerdo a las formas y colores expresados, con lo cual es una técnica muy útil también para entrar en la mente del niño.

  • Mejoran la concentración y la atención.

Los mándalas ayudan a que lo niños mejoren su concentración y atención. Puede ser una buena terapia para los niños hiperactivos o de personalidad agresiva. Es una excelente manera de canalizar la ansiedad y la agresividad por la que pueden pasar algunos niños en momentos difíciles en el grupo familiar o en otros entornos sociales.

  • Desarrollan la paciencia, la perseverancia y la constancia.

Otro de los beneficios es la paciencia, la perseverancia y la constancia que se tiene que demostrar para terminar de pintar un mándala. Anima a tus peques a que terminen de pintar lo que comenzaron, ya sea en uno o en varios días. Los niños más enérgicos e hiperactivos puede que lo terminen en segundos, mientras que otros niños pueden cansarse muy rápido. A estos últimos recuérdales cada día que tienen algo que terminar.

  • Aumentan la creatividad.

Al ser un dibujo o una pintura libre, se les permite que desarrollen su propia ruta mental. Los mándalas expresan rutas o caminos de la mente con respecto a un tema. Elegir los colores para determinadas figuras geométricas, seguir un patrón o no seguir ninguno es parte de la personalidad del niño. Cuando un mándala está terminado hay una expresión artística que admirar.

 

¡Disfrútala y trata de comprender su expresión!




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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