¿Cómo pasan los animales el invierno?

El clima se vuelve más frío, los días se acortan, las hojas cambian de color y se caen de los árboles. La gente vive en casas cálidas y usa abrigos gruesos cuando tiene que salir fuera, y puede adquirir los alimentos necesarios para pasar bien a gusto la fría estación, pero, ¿qué pasa con los animales?

 

La migración durante el invierno

Los animales hacen muchas cosas diferentes y sorprendentes para pasar el invierno. Algunos de ellos “migran”. Esto significa que viajan a otros lugares donde el clima es más cálido o donde tienen más facilidades para encontrar comida.

Muchas aves migran en el otoño. Debido a que el viaje puede ser peligroso, algunos viajan en grandes bandadas para sentirse más protegidos. Por ejemplo, los gansos vuelan en ruidosos grupos en forma de “V”, pero otros tipos de pájaros vuelan solos sin problemas. Las aves pueden volar distancias muy largas. Por ejemplo, el charrán ártico anida cerca del Polo Norte en el verano. En otoño, vuela hacia el sur hasta la Antártida y cada primavera vuelve de nuevo al norte.

La mayoría de las aves migratorias recorren distancias más cortas, pero, ¿cómo encuentran su camino al mismo lugar cada año? Las aves parecen navegar como lo hicieron los marineros, utilizando el sol, la luna y las estrellas como dirección. También parecen tener una brújula en su cerebro para usar el campo magnético de la Tierra.

Pero no solo migran las aves, y hay mamíferos, como algunos murciélagos, caribúes, alces y ballenas, que viajan en busca de alimento también cada invierno. Muchos peces también migran, pues tienen la capacidad de nadar hacia el sur o moverse hacia aguas más profundas y cálidas.

Pero no solo estos animales… ¡hay insectos que también migran! Ciertas mariposas y polillas vuelan distancias muy largas, por ejemplo, la mariposa monarca pasa el verano en Canadá y en el norte de los EE. UU y migra hasta el sur de México durante el invierno. La mayoría de los insectos migratorios recorren distancias mucho más cortas, como es el caso de las termitas y de los escarabajos japoneses, que simplemente se mueven hacia abajo en el suelo. Las lombrices de tierra también se mueven hacia abajo, algunas hasta seis pies debajo de la superficie.

 

 

Otras formas de adaptarse al invierno

Para mantenerse calientes, los animales pueden tener un pelaje nuevo y más grueso en el otoño. Pero la comida es difícil de encontrar en el invierno y algunos animales, como las ardillas, los ratones o los castores, recolectan alimentos adicionales en el otoño y los almacenan para comerlos más adelante. Algunos, como los conejos y los ciervos, pasan el invierno buscando musgo, ramitas, corteza y hojas para comer.

Otros animales comen diferentes tipos de alimentos a medida que cambian las estaciones. El zorro rojo come frutas e insectos en primavera, verano y otoño. En el invierno no puede encontrar esas cosas, por lo que se alimenta de pequeños roedores.

Los animales pueden encontrar refugio de invierno en agujeros, en árboles o troncos, debajo de rocas u hojas, o incluso bajo tierra. Algunos ratones llegan a construir túneles a través de la nieve. Otros, para tratar de mantenerse calientes, como ocurre con las ardillas y los ratones, pueden legar a acurrucarse juntos.

 

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Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

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