Prepara a tus hijos para cuando nazca un hermanito

Para algunos niños la llegada de un hermanito resulta muy alegre. Desean tener un nuevo integrante en su familia y toman casi siempre muy bien el papel de hermanos mayores, sin embargo, no todos los pequeños ven esto de igual forma, pudiendo llegar a presentarse trastornos de comportamiento o cambios muy radicales en el carácter.

Por eso queremos guiarte a través de este artículo, ofreciéndote consejos para conseguir que los niños vean como positiva la idea de compartir su vida junto a sus papás y junto a un nuevo miembro de la familia…

¡La llegada de un nuevo hermanito/a!

Cómo actuar en casa ante la llegada de un nuevo bebé

 

Si notas que desde que le dijiste a tu hijo que iba a tener un hermanito, se ha empezado a comportar de una manera distinta (en ocasiones está feliz por la idea de compartir cosas con un hermano, pero en otras no tanto), o, si te percatas de que anda más caprichoso o con fuertes cambios en su humor, lo más probable es que esté pasando por una etapa de celos. Esto suele ocurrir en los primeros meses de embarazo y también en los primeros meses tras la llegada del nuevo bebé a la familia. Y, en realidad, se trata de  temores que los niños sienten al pensar que ya no tendrán el mismo afecto o atención por parte de sus padres.

Uno de los puntos más importantes, en este sentido, es que tu hijo sepa de tu boca que tendrá un hermanito y, conforme vaya avanzando el embarazo, ir explicando también lo que va ocurriendo y lo que sucederá, todos esos cambios que se presentarán en casa. Una buena técnica es explicar que el nuevo bebé no puede valerse por sí solo y que necesita la ayuda de los padres y del hermano mayor. Incluye a tu hijo en todas las actividades que tengan relación con el bebé que ha nacido o está por nacer, como por ejemplo la decoración de la habitación o de las compras de la ropa, ya que esto ayuda a crear una buena relación de hermano mayor gratificante para toda la familia.

 

relación de hermanos

 

Otro aspecto al que debes prestar atención es al hecho de que tu hijo mayor no llegue a sentir nunca que quieres más al nuevo bebé, pues ambos deben ser queridos por igual y deben recibir la misma atención. Claro está que el recién nacido necesitará más energía y atención por parte de los padres, pero deben ser capaces de alternar su tiempo para prestar atención de igual forma a su otro hijo, con el fin fundamental de que no se sienta aislado.

También es importante que se mantengan las rutinas que se tenían con el hijo mayor, es decir, que al menos uno de los progenitores dedique tiempo a jugar, a salir al parque…como se hacía antes del bebé. Con ello se consigue mantener la normalidad y otorgar a cada hijo su espacio y su importancia. Se pueden ir alternando las salidas y, con el paso del tiempo, el nuevo integrante se irá incorporando también a las actividades cotidianas de la familia, compartiendo espacios en igualdad de condiciones con padres y hermanos.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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