Consejos para educar en la honestidad

Exigimos siempre honestidad a nuestros hijos y no podemos soportar la idea de que nos mientan, tomándonoslo, en ocasiones, como una auténtica falta de respeto y como algo puramente personal.  Sin embargo, el concepto de honestidad significa mucho más que el hecho de no mentir. La honestidad nos habla de la autoestima y de la integridad, de tratar de no engañar, manipular o explotar a los demás. Es decir, que la honestidad de lo que de verdad nos habla es de ser sinceros con nosotros mismos y con los demás en las cosas importantes de la vida, tratando de ser consecuentes lo máximo posible.

Para ser honestos debemos tener el coraje de enfrentar todo aquello que en realidad tememos, como el rechazo, la desaprobación, el fracaso y/o la humillación. Pero, cuando se trata de niños, debemos tener en cuenta que ellos no nacen con el valor adquirido de la honestidad, así como tampoco con muchos otros, y que debemos ayudarles y guiarles en el camino para que tengan la oportunidad de conocerlo, desarrollarlo y aprenderlo. 

 

Guía breve para desarrollar la honestidad

Para que tus hijos puedan ir familiarizándose con este valor positivo que es la honestidad, puedes comenzar a realizarles preguntas o a explicarles la vida en torno a los siguientes conceptos y cuestiones, como por ejemplo, ¿por qué crees que las personas son deshonestas?

 

Pregunta: ¿por qué crees que las personas son deshonestas?

  • La razón. Existen muchas razones por las que mentimos, engañamos o fingimos. Estas racionalizaciones y justificaciones nos permiten evitar enfrentar nuestros actos deshonestos o nuestros miedos e inseguridades. Las respuestas de tus hijos a la pregunta anterior, podrían revelar ya determinados temores en este sentido.

 

Pregunta: ¿por qué las personas, a veces, hacen trampas en las pruebas o en los juegos?

  • La razón. Al comparar varios tipos de trampas, puedes ayudar a tus hijos a ver los diferentes motivos detrás de algunos actos deshonestos. Echa un vistazo a tus propias acciones también y deja que tus hijos se involucren en el tipo de situaciones que ponen a prueba su honestidad. Plantea este tipo de preguntas a tus hijos: “Si el camarero me ha dado más cambio del que debía al pagar y no se lo digo, ¿estoy actuando bien o engañando al restaurante?”

 

Pregunta: ¿está bien mentir alguna vez?

  • La razón. Esta es una pregunta difícil. ¿Algunas situaciones justifican la mentira? ¿O es siempre mejor encontrar la mejor manera de enfrentar y decir la verdad? Algunas preguntas hipotéticas podrían ayudar a tus hijos a poder despejar estas dudas, por ejemplo: “La abuela ha estado todo el día haciendo un pastel de arándanos pero el resultado no ha salido muy rico. ¿Deberías decírselo?

 

Pregunta: “Imagina que uno de tus amigos cuenta una broma poco amable sobre otra persona y, aunque te molesta, te ríes de todos modos. ¿Estás siendo deshonesto?”

  • La razón. Pretender algo y no hacerlo es una forma concreta de deshonestidad. Si actúas continuamente de una manera diferente a aquello en lo que crees o lo que sientes, estás en peligro de perder tu capacidad de ser honesto con los demás y contigo mismo. Los niños necesitan saber que el precio de fingir siempre puede llegar a ser muy alto, tanto, como la pérdida de la propia personalidad.

 

Cuando hables sobre la honestidad con tus hijos, ten cuidado de no dar sermones o charlas injustas. Recuerda que el propósito de hablar sobre la honestidad no es asustar, avergonzar, reprochar o culpar a los niños su falta de deshonestidad concreta, sino que el propósito es que puedan entender lo que ello significa o en dónde se encuentra la explicación de la deshonestidad, y alentarles para que puedan aprender a ser personas valientes y sinceras en su futuro.

Caer en actos deshonestos es algo propio y común del ser humano, por lo que lo más importante es ser conscientes de cuándo estas situaciones se producen, para poder enmendarlas y evitar caer en ese tipo de actos, sobre todo cuando se realizan de forma consciente, con el tiempo. La comunicación familiar, en cualquier caso, será uno de los elementos indispensables para lograrlo.




Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

Comparte este artículo en

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *