Conoce el trastorno Negativista Desafiante

Muchos niños tienden a tener conductas agresivas o desafiantes en mayor o menor medida durante la infancia, pero en otros casos, este tipo de conductas parecen mantenerse en el tiempo, preocupando a padres, madres y profesores. Cuando dichas conductas se mantienen en el tiempo pueden ser signo de un trastorno algo más complejo que una simple rebeldía de la edad y responder, por ejemplo, al denominado Trastorno Oposicionista Desafiante o Trastorno Negativista Desafiante.

Pero, ¿cómo saber si un niño que tiene una conducta desafiante tiene un problema mayor y en él radica su conducta? Lo cierto es que esto puede ser difícil, y la única forma de estar atentos es observando al niño que tenga dicha conducta y hacerlo entre todas las personas que representen sus figuras de autoridad más cercanas: padres, abuelos y profesores.

 

Síntomas frecuentes en niños con Trastorno Negativista Desafiante

  • No manejan bien la habilidad de la paciencia.
  • Tienen berrinches de forma bastante continuada.
  • Desafían las reglas impuestas por sus progenitores o maestros.
  • Tienden a mentir y a no cumplir sus promesas.
  • Suelen tener problemas con las notas o con el comportamiento académico.
  • Les divierte molestar a personas que les rodean.
  • Pueden utilizar un lenguaje inadecuado para su edad.
  • No asumen los errores y siempre buscan la responsabilidad de los mismos en terceras personas.

 

Por el momento aún se desconocen los motivos exactos de este tipo de trastorno, que se cree que afecta en torno a un 2 o 15% de la población, pero puede estar relacionado con otros más conocidos como es el caso del Trastorno por Déficit de Atención o TDAH, los trastornos de ansiedad, el estado de ánimo o los problemas de aprendizaje.

Para poder plantearnos el que un niño esté padeciendo este tipo de trastorno, los especialistas hablan de que su conducta hostil y negativista debería haber permanecido de forma estable en el tiempo durante al menos seis meses con actitudes coléricas y vengativas, pataletas y desafíos continuos.

Este tipo de conductas, mal diagnosticadas, podrían acarrear problemas a la larga y de mayor gravedad al niño, padeciendo de manera bastante probable malas relaciones sociales o, incluso, problemas severos en el estado de ánimo, como la depresión.

Por eso es tan importante que conozcamos todos los posibles problemas por los que puede pasar un niño, puesto que el desconocimiento en torno a los mismos, cuando verdaderamente tienen lugar, conduce a métodos educativos y afectivos erróneos o difícilmente aplicables en estos casos, eliminando las posibilidades del niño que lo sufra a insertarse de manera adecuada y positiva en su entorno y en la sociedad.







Autor: Bosque de Fantasías

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2 Comentarios

  1. Lei todo el texto buscando sugerncias para trabajar y relacionarse con estos niños, eso era lo más importante y lo más importante no lo hallé.

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