Los TICS nerviosos en niños

Los TICS nervisoso, esas manías infantiles

Son movimientos musculares compulsivos de corta duración, bruscos y muy repetitivos. Comienzan en la infancia y pueden ser considerados como algo normal o como una patología. El promedio de edad de aparición es de siete años, pero puede ocurrir a edades tan tempranas como los dos años. Se presentan más frecuentemente en los varones y pueden persistir hasta la vida adulta en algunos casos.

Las causas de los tics son desconocidas, pero suelen agravarse bajo condiciones de estrés, ansiedad, fatiga y enfado, así como cuando se anticipa algo agradable. Suelen aumentar en presencia de familiares y amigos íntimos y cuando quien los padece está solo. Pueden ser provocados por ciertos estímulos, como la tos o los gestos de otra persona, o por la tarde, debido al cansancio.

Se reducen en presencia de extraños y durante otras actividades que no provoquen ansiedad y que requieran mucha atención, como tocar un instrumento musical.
Los más frecuentes son: parpadeo o guiño de los ojos, muecas faciales, contraccción de la frente o la nariz, tos repetitiva, etc.
Es importante que los padres vigilemos estas conductas de nuestros hijos y que consultemos a un especialista siempre que estas manías o tics dificulten su desarrollo.
Un medio ambiente sin estrés ayuda tanto a disminuir la frecuencia de un tic como a acelerar su desaparición.

Es importante que tengas en cuenta una serie de cuestiones para ayudar a tu hijo a eliminar esta conducta:





  • Procura que sea consciente de que tiene un tic, de esta forma podrá detenerlo.
  • Al reconocerlo, se percatará de la cantidad de veces que llega a repetirlo en un mismo día.
  • Pídele que observe la frecuencia con la que lo repite y cómo influye en su vida.
  • Ayúdalo a analizar qué ha hecho justo antes y después del tic, para saber qué conductas o situaciones lo provocan.

El siguiente ejercicio puede servirle de proceso de superación del hábito:

  • Sitúale delante de un espejo y pídele que realice el movimiento de tic de forma voluntaria.
  • Dile que lo haga lentamente y que describa en voz alta cómo es este movimiento.
  • Es necesario que se concentre en ese movimiento, haz que lo repita y lo interrumpa de inmediato.
  • Con este ejercicio, estará realizando un adiestramiento de conciencia, de manera que llegará a preverlo y a reaccionar a tiempo para evitarlo cuando se presente.



Autor: Almudena Orellana

Almudena Orellana es cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías y escritora creativa y redactora jefe del mismo. Leer más

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