Receta para hacer plastilina casera

Beneficios de la plastilina en el aprendizaje

La plastilina es un material que aporta grandes beneficios a los procesos de aprendizaje de los niños. Según los expertos, poder moldear y crear cosas que salen de su mente mejora mucho los procesos de formación y les ayuda a acercarse al material con libertad. Lo ideal es emplear plastilina casera, especialmente si se trata de niños de menos de 3 años, aunque las fórmulas comerciales normalmente son una buena alternativa si no se sabe muy bien cómo hacerla, o si se carece del tiempo necesario.

Concentración y relajación

Modelar plastilina requiere de los pequeños que empleen muchas de sus capacidades, como la concentración o el control de los nervios. Por ello, se está empezando a utilizar con mucho éxito con el fin de reducir el estrés y obtener mejores resultados en procesos como la lectoescritura, que requieren de una tolerancia a la frustración y una concentración muy concreta. La plastilina ayuda a lograrlo de una forma amena y divertida, con lo que aprender se vuelve una parte más de los juegos y no una tarea tediosa.

Capacidad manual y colaboración mutua

Cuando manejan la plastilina, los niños desarrollan su habilidad manual, lo cual les ayuda en el futuro a realizar tareas también manuales que requieren de más precisión. Además, les ayuda a mejorar su creatividad con un material que no es tóxico, especialmente cuando hacemos una receta de plastilina casera con ingredientes naturales, los cuales incluso en casos de ingestión accidental no producen ningún problema de gravedad.

También es una buena forma de ayudar a los niños a socializar y ayudarse mutuamente. Cada uno de los pequeños observa lo que hacen los demás, pregunta cómo lo hace y lo explica al grupo, contribuyendo de este modo a la colaboración y al desarrollo del sentido de comunidad y colectividad.

Cómo hacer plastilina casera

Hacer plastilina casera es bastante sencillo. Además, se obtiene una pasta más blanda que la industrial pero a la vez más compacta, lo cual hace más difícil a los niños pequeños que partan trozos y se los metan en la boca. Otra de las ventajas es que es más barata que la plastilina comercial.

Además, la plastilina casera es una actividad que podemos hacer con los propios niños, lo cual es seguro que les va a encantar. Estos son los ingredientes para la receta de plastilina casera:

  • 1 taza de agua
  • 1 taza de harina (podemos buscar harina sin gluten)
  • 50 g de sal fina
  • 1 cucharada de aceite de oliva suave
  • Colorante alimentario

Lo primero que hay que hacer es preparar una masa. Para ello calentamos el agua sin que rompa a hervir y echamos fuera del fuego todos los ingredientes excepto los colorantes. Volvemos a poner en el fuego, esta vez bajo, y removemos hasta obtener una mezcla homogénea que se despegue de las paredes de la cazuela. Retiramos del fuego y dejamos que se enfríe.

Antes de amasarla, la mezcla tiene que estar templada. Cuando al tocarla notemos que tiene más o menos la temperatura de nuestro cuerpo o un poquito más, amasamos durante un par de minutos de manera enérgica. Mezclamos después con el colorante y volvemos a amasar hasta que todo tenga un tono uniforme. Y, ¡listo!

receta de plastilina casera




Autor: Bosque de Fantasías

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