Algunos puntos básicos sobre la estimulación temprana

En este artículo vamos a presentar una serie de preguntas y respuestas para comprender, de manera sencilla, a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de estimulación temprana.

 

Qué es la estimulación temprana

La estimulación temprana es un proceso que juega un papel sumamente importante en la formación de la personalidad humana. Se desarrolla en el periodo que va desde los 0 hasta los 6 años, aunque hay que tener en cuenta que la mayoría de las capacidades intelectuales continúan desarrollándose hasta los 12 años.

 

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En el primer año de vida de un bebé, el desarrollo se produce mes a mes. Pasado el año los cambios se van dando paulatinamente. En dicho camino, se producen transformaciones tanto en el intelecto como en los sentimientos y emociones, y es que los primeros años de vida son fundamentales para la socialización de los niños. En este sentido, la estimulación  temprana permite acompañar dichas transformaciones para ayudar a que se desplieguen adecuadamente.

 

Para qué sirve la estimulación temprana

La estimulación temprana sirve para fortalecer y, justamente, estimular los pilares del desarrollo intelectual, físico y social de los niños. Así se busca que las diferentes capacidades que los pequeños van a adquiriendo maduren positivamente.

Con la estimulación temprana se pueden mejorar las habilidades del niño, así como el lenguaje, el sentido del tacto, de la vista y el del oído. A su vez también se estimulan las capacidades de socialización, adaptación, pensamiento e inteligencia emocional. Algo muy importante es que permite reforzar los vínculos entre padres e hijos, fomentar un ambiente familiar saludable y vincular al niño con su entorno social.

Cómo desarrollar la estimulación temprana

Existen diferentes técnicas para llevar a cabo la estimulación temprana, y se realizan teniendo al juego como principal mediador entre el niño y el ambiente. Eso sí, es importante la presencia de un adulto, que pueden ser los padres o un tutor, para guiar las actividades. Se apuntará en ellas a que el niño tenga la mayor independencia posible en el transcurso de los juegos. Al finalizar las actividades, se le pedirá al niño que recoja los juguetes y coloque todo aquello que se haya utilizado de nuevo en su sitio, en la medida que esto pueda llevarse a cabo.

En los primeros años los juegos recomendados son las piezas de madera y el contacto con todos aquellos objetos que permitan estimular la motricidad fina. Los pequeños movimientos y la observación son claves en esta etapa, aunque los juegos de imitación y roles también son recomendables. A partir de los 3 años, ya entramos en la etapa en la que podremos introducir juegos que estimulen la creatividad, la imaginación y la fantasía del niño.

 

¿Puedo favorecer la estimulación temprana en casa?

No solo es posible favorecer la estimulación temprana en casa, sino que además es muy recomendable. El ámbito de la familia y el hogar es el lugar propicio para que el niño desarrolle sus habilidades con mayor soltura y, aunque también son importantes los espacios institucionales (como las mal llamadas “guarderías” o la escuela principal) donde se desarrolla la convivencia con otros niños, no debemos olvidarnos nunca del papel que cumple y debe cumplir el hogar en la estimulación infantil.

 

favorecer estimulación temprana

 

Los padres deben comprender que cada niño será diferente y lo mismo sucederá con el desenvolvimiento de sus habilidades. En ese camino del aprendizaje se encontrarán con muchas manifestaciones del desarrollo infantil, y la familia es la principal encargada de motivar a los niños para que reciban la orientación adecuada. Pero esto no se hará exclusivamente a través del juego, sino que toda la vida cotidiana formará parte del aprendizaje: la alimentación, las horas de sueño, la planificación de actividades y las demostraciones afectivas…etc. Es decir, que se debe estimular involucrando varias cosas a un tiempo, como por ejemplo la disciplina, pero orientada siempre hacia el aprendizaje. Del mismo modo, dicha estimulación no debe plantearse en forma de castigos, por lo que momentos como el de guardar los juguetes deberá hacerse también como parte de una estimulación saludable en ese camino vital que es el del desarrollo de su personalidad.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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