Guía del profesor para la prevención de la obesidad infantil

Una de las principales preocupaciones de la salud pediátrica es el aumento de la obesidad infantil. El porcentaje de niños obesos se ha triplicado en muchos países conforme al siglo pasado y es motivo de alarma en países como EE.UU o incluso España, por lo que erradicar este problema es un auténtico reto que hoy debe enfrentarse no solo desde el propio hogar, sino también desde las escuelas, ya que es el lugar donde los niños pasan la mayor parte de su tiempo.

La obesidad infantil no solo puede afectar a la salud física de una persona, sino que también puede derivar en una gran variedad de problemas sociales y emocionales con el tiempo. Los problemas a los que se pueden enfrentar los niños con sobrepeso, más aún que el resto de niños, son algunos como el asma, la diabetes tipo 2, la apnea del sueño, los problemas de los huesos y las articulaciones o los factores de riesgo para las enfermedades del corazón. La depresión, la baja autoestima, la intimidación y el aislamiento social son otros problemas que pueden surgir como consecuencia de la obesidad infantil, por lo que es importante considerar formas de prevenir estas estadísticas crecientes en los niños tomando las medidas oportunas también desde la comunidad educativa.

 

 

Una guía para la prevención de la obesidad infantil en el aula

La obesidad en los niños está influenciada por una variedad de factores, que incluyen, entre otros, la genética, el metabolismo, la educación o la situación económica de cada uno. Si bien los maestros no pueden controlar lo que sucede fuera de sus aulas, pueden ser modelos positivos y fomentar conductas saludables. ¿Qué puede hacer un maestro/a para ayudar a cambiar el rumbo y dar un buen ejemplo en salud a los estudiantes que estén bajo su cuidado?

 

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  • Promover e implementar la educación en salud

Muchos niños no tienen idea de lo que implica una dieta saludable o un régimen de ejercicio, o lo que significa realmente tener un estilo de vida saludable en general, pero en realidad muchos adultos tampoco tienen mucha idea de cómo llevar una vida equilibrada, por lo que es especialmente difícil tener conciencia de ese tipo de cosas cuando uno es más joven.

Si eres profesor o profesora, usa tu experiencia para reforzar los hábitos saludables en el currículo independientemente de la materia que impartas. Ten en cuenta que enseñar salud y nutrición a lo largo del día puede ayudar a llevar a los niños a llevar una vida mucho más saludable en el hogar y allí donde quiera que vayan.

Trabajar planes de lecciones de estilo de vida saludable en tu plan de estudios no solo dará a los niños conciencia de la importancia de su propia salud, sino que también podrá alentar y generar ideas sobre cómo mantenerse saludables de manera regular en el presente y en el futuro.

Enséñales pautas sencillas sobre alimentación saludable, sugiere nuevas recetas o introduce a los estudiantes en la importancia de los cultivos y del cuidado del medio ambiente. No importa que seas profesor de matemáticas o de lengua, pues enseñar también debe ser mostrar cómo comportarse bien en la sociedad o vivir sana y positivamente, aunque sea a través de pequeños tips que apenas roben tiempo a la materia a impartir.

 

  • Hacer que los niños se muevan con actividades físicas

Se estima que los niños deberían hacer al menos 60 minutos de ejercicio al día y 30 minutos de actividad algo más fuerte al menos tres veces por semana. Si bien esto puede que ya sea un requisito estándar para el plan de estudios de tu escuela, asegúrate de que tus estudiantes tomen ese tiempo adecuado para realizar las actividades físicas recomendadas en el exterior o en el gimnasio del cole.

También puedes incorporar la actividad física en los planes de aprendizaje de cada día, pues podría ser algo tan simple como proporcionar un descanso de estiramiento para los niños o permitir unos minutos de ejercicios simples basados en saltos o flexiones de brazos para relajar y despejar de paso la mente.

 

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  • Fomentar una alimentación saludable

Asegúrate de que la escuela en la que estás trabajando tenga pautas saludables en relación con los almuerzos y menús escolares, pues esto es esencial para promover la buena salud en el aula.

Si los padres son los encargados de preparar los almuerzos o las comidas es importante que se entreguen pautas y se establezcan opciones saludables basadas en frutas, vegetales, opciones de granos integrales y alimentos con alto contenido en proteínas. El ejemplo de los maestros también debe mostrarse en forma de respeto por los alimentos.

 

  • Mantener un estilo de vida saludable

Tu papel como maestro/a te da la oportunidad de tener un gran impacto en tus estudiantes, y es que los niños no solo suelen admirar a sus maestros, sino que también observan cada día cómo viven y parecen comportarse.

Cuando los niños aprenden que una de sus prioridades es mantenerse saludables, comer alimentos nutritivos y hacer ejercicio físico, es más probable que terminen asumiéndolo de verdad e incorporándolo a sus progresivos hábitos de vida. Por eso es tan importante promover iniciativas de salud en la escuela, realizar carreras o competiciones con premios y hacer juegos que permitan la participación de todos y el mantenimiento de la salud.

Sin duda, reducir el riesgo y los casos de obesidad infantil debería ser una prioridad para todos los miembros de la comunidad educativa, y estas ideas pueden ser un buen punto de partida para marcar la diferencia. Tener una buena alimentación y un buen condicionamiento físico puede ser divertido, y que los niños puedan crecer teniendo esta idea forma parte del importante papel que tome la escuela y sus representantes en todo ello.

 




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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