Qué es la brecha de logros y por qué deberíamos eliminarla

La brecha de logros, conocida también como la brecha del rendimiento, es una medida que trata sobre la disparidad en el logro que existe entre grupos de estudiantes. No se trata de una medida aislada, sino más bien de una medida persistente y notoria que se hace evidente entre grupos de alumnos diferentes. Los grupos observados a menudo se forman a partir de factores relacionados con el color de la piel, lo que es muy común sobre todo en Estado Unidos, o con el nivel de ingresos de la familia del estudiante, algo también común en algunos colegios privados de todo el mundo. Sin embargo, este último aspecto podría estar más relacionado con la brecha de oportunidad que con la brecha de logros.

Muchos docentes están de acuerdo en que la brecha de logros se debería eliminar de aquellos sistemas educativos en los que se implanta, pues etiqueta a los niños como más y menos inteligentes y válidos en función de criterios subjetivos y clasistas, y nos aleja de la idea de un futuro lleno de aulas inclusivas así como del concepto de igualdad de oportunidades entre todas las personas al margen de su raza, de su sexo o de su nivel económico.

 

Por qué eliminar la brecha de logros

En primer lugar, porque puede tener un origen erróneo basado en teorías que han quedado obsoletas y que se prestan a muchas confusiones a la hora de clasificar a los alumnos, como el hecho de pensar que por el hecho de que un niño se haya criado en un barrio marginal va a ser incapaz de alcanzar los objetivos académicos básicos imperantes en el sistema educativo.

En segundo lugar, porque promueve soluciones ineficaces relacionadas con intervenciones y programas que no eliminan el problema raíz. Este problema de raíz está relacionado con las creencias, muchas veces erradas, que tenemos los propios docentes. Creencias que se convierten poco a poco en comportamientos o medidas que conducen a hacer más grande esa supuesta brecha de logros en lugar de a reducirla, como puedan ser los grupos de apoyo educativo anteriormente llamados “grupos de diversificación”, que muchas veces tendían a convertir a esos alumnos en grupos aislados y marginales dentro de la propia escuela. El debate está sobre la mesa… ¿existe realmente una brecha de logros? ¿debemos eliminarla, si es así?

 

brecha de logros

 

 

En qué consiste la brecha de creencia

La brecha de creencia es un concepto que tiene su origen en un experimento que hizo el profesor Robert Rosenthal de la Universidad de Harvard en el año 1964. El profesor eligió al azar a estudiantes de la escuela de San Francisco para relacionar las expectativas de los maestros con el rendimiento de los alumnos. Eligió un grupo de alumnos totalmente al azar y le dijo a los maestros que esos estudiantes tenían un cociente intelectual con crecimiento significativo. Luego, hizo seguimiento de los maestros y el rendimiento de los alumnos durante dos años. Al cabo de dichos años esos alumnos terminaron con una puntuación superior a los alumnos que no fueron señalados en las pruebas de inteligencia.

¿Qué ocurrió? La realidad es que fueron alumnos que recibieron mayor atención por parte de sus docentes, ni más ni menos. Se les daba más tiempo para responder preguntas, tenían mayor aceptación por parte de sus docentes, se desarrolló un ambiente con favoritismo hacia los alumnos… Y esto demostró el poder de la creencia en el otro y dio origen a lo que se llama la brecha de creencia.

¿Será esto lo que ocurre con los alumnos que se califican desde el principio como “buenos estudiantes” o “malos estudiantes”? ¿Otorgando la misma “creencia” en todos los alumnos se podrían reducir las diferencias en los resultados académicos?

Sin duda, una interesante pregunta para una importantísima reflexión.

 




Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

Comparte este artículo en

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *