Hacer tareas es beneficioso para tus hijos/as

Cada vez los adultos vamos interiorizando más la idea de que los niños también deben colaborar en casa, pero a menudo esto no va más allá de pedirles que guarden y coloquen adecuadamente sus juguetes. ¿Por qué? Una de las principales razones es la lástima, una sensación que se genera al observar a nuestros seres queridos “menudos” y al pensar que ya tendrán tiempo suficiente para realizar tareas cuando sean mayores. Sin embargo, esta idea (aunque comprensible) no es acertada, pues ir realizando tareas adecuadas a la edad, también ayudará a los peques el día de mañana.

Es cierto que hoy en día somos conscientes de que el trabajo no es para los niños y que deben desarrollarse educativa, física y emocionalmente primero, pero la realización de determinadas tareas sencillas y progresivas puede aportarles múltiples beneficios a su desarrollo y a su educación. Esta forma colaborativa de convivir en casa es muy importante para que los niños no crezcan pensando que sus padres están para servirles, y para que comprendan que la igualdad y el granito de arena aportado por todos los miembros es fundamental, así como un símbolo de amor, de salud y de respeto mutuo.

Es decir, que ir asignando tareas y responsabilidades a cada uno es un beneficio personal y colectivo, que repercutirá muy positivamente en la familia y en la forma de actuar de los niños cuando crezcan.

 

Asigna siempre tareas adecuadas con la edad

Dependiendo de la edad, las tareas domésticas pueden enseñar a los niños a cuidar y a respetar el hogar; su orden y su limpieza; la importancia de las mascotas; el cuidado de las pertenencias y de las cosas ajenas; el espacio propio y el de los demás…Este tipo de tareas pueden ir otorgando a los más pequeños un importante nivel de independencia y de autosuficiencia, capaz de hacerles valerse por sí mismos con dignidad y con tolerancia hacia las demás personas el día de mañana.

Es importante que todo el mundo colabore en casa en la medida de sus posibilidades y, para que puedas guiarte en cuáles pueden ser las tareas más adecuadas para los más pequeñitos, hemos elaborado esta lista que no debes perderte:

  • Cuidar de los animales. Si cuentas con animales en casa, haz que tus hijos sean partícipes de su cuidado y manutención. Permite que se encarguen de rellenar sus platos de comida y de jugar y socializar con ellos. A su vez, hazles conscientes de la importancia de mantener una buena higiene tras cada caricia para evitar posibles gérmenes y bacterias. Que los niños asuman que una mascota forma parte de la familia, es muy importante para que la cuiden como se merece y quieran pasar siempre grandes ratos junto a ella.
  • Emparejar calcetines. Cuando hagas la colada, pon toda la ropa seca sobre una cama o sobre un sillón (cualquier espacio accesible para los peques más bajitos) y pide ayuda a tus hijos. Destina a ellos tareas más sencillas como doblar y emparejar los calcetines, y deja que observen cómo guardas y doblas las prendas más grandes. La actividad de buscar la pareja a cada calcetín puede resultarles muy interesante, dado que permite que sus mentes desarrollen sus habilidades y capacidades de motricidad fina, así como su información sobre las formas y los colores.
  • Pelusas y miguitas. Da a los peques aspiradores de reducido formato y peso, o recogemigas sencillos y ligeros, e involúcrales en la limpieza de la casa. Puedes plantear la actividad como si fueran caza tesoros o buscadores de oro, y permitir que pasen su pequeño aspirador por los rincones del sofá o que su recogemigas en forma de animal se coma los restos de migajas que queden por la mesa tras comer y cenar. ¡Seguro que les resultará muy divertido!
  • Recoger y poner la mesa. La hora de comer debe hacerse siempre en familia y hacer que cada uno pueda colaborar en la puesta y recogida de la mesa de forma activa. Deja que los más pequeños pongan su plato y su vaso o lleven cosas de poco peso como las servilletas o la barra del pan. Seguro que les gustará ver como todos os ponéis en marcha y como contáis con su ayuda, como si fueran un adulto más.
  • Cada cosa en su lugar. Enseña a tus hijos la importancia de responsabilizarse de los juguetes y de las cosas propias. Si disfrutan leyendo un libro, acostúmbrales a dejarlo de nuevo en su lugar, y así con los juguetes y con todas las demás cosas. De esta forma, se acostumbrarán de manera rutinaria a seguir una disciplina y a respetar el orden de los objetos y de los espacios, muy importante para mantener el estrés y los niveles de ansiedad (tanto de niños como de mayores) a raya.



Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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