El maravilloso significado de regalar una piedra

Si eres padre o madre, seguramente te habrás encontrado alguna vez con la extraña situación en la que un hijo se decide a regalar una piedra. Pero, ¿qué significado puede tener esto? Pues si te ha ocurrido ante todo tranquilo/a, porque no significa que tu hijo aún no alcance a comprender las cosas o que actúe de manera intuitiva sin pensar mucho en ellas. ¡Todo lo contrario!

En realidad, que un niño quiera hacer un regalo a otro en forma de piedra, nos permite ver de qué manera los niños pequeños son capaces de apreciar el mundo que les rodea como aquello que en realidad es, un auténtico milagro de la vida. Ese aprecio impagable por las cosas que, lamentablemente, perdemos y dejamos atrás conforme vamos creciendo.

En la infancia, la conexión que los seres humanos tenemos con la naturaleza, pues somos fruto de ella, está todavía presente como de manera innata. Y tal vez sea fruto de esa misma sensación de eternidad y de permanencia que transmiten los niños, al igual que los elementos que conforman el paisaje, sobre todo aquellos inertes o de vida perenne.

 

Las piedras, una fuente inagotable de imaginación

Probablemente, la imaginación sea otro de los motivos por el que los niños se sienten atraídos por materiales naturales como las piedras, aunque también les sucede con otros similares como las conchas, cuando van a la playa y disfrutan del juego en la arena.

Y es que son infinitas las posibilidades que a nivel creativo nos permiten este tipo de materiales, como por ejemplo, la caracterización de personajes para cuentos, la creación de puzles y sus diferentes piezas, la fabricación casera de juegos tradicionales como el dominó…En definitiva, muchas posibilidades de crear y de divertirse sencillas, muy económicas…¡y absolutamente maravillosas!

 

Las piedras también nos enseñan a ser fuertes

Sí, somos incluso más fuertes de lo que creemos. Y a medida que nos hacemos mayores y educamos a otros seres más pequeñitos, parecemos olvidarlo y crear burbujas que casi no permiten que los niños sean rozados por el aire. Tal vez sea un error y esto nos vuelva más sensibles y frágiles ante el mundo, porque lo cierto es que a pesar de los pesares, la piedra siempre sigue siendo ella misma, una piedra fuerte y robusta.

Los niños, en cambio, sí que sienten esa fortaleza y ese poder, y ven en las piedras un regalo perfecto que el tiempo no echará a perder, y por eso es el regalo ideal para dedicar a unos padres, porque simboliza ese lazo eterno que se ha creado entre unos y otros y ese amor que no morirá jamás.

De manera que, si tienes la suerte de que un niño te regale una piedra siéntete muy afortunado/a, pues tienes delante a una persona que te ama infinitamente.




Autor: Bosque de Fantasías

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