Rechazo a ir al cole. Cómo afrontarlo en 4 pasos

Hay veces que se reanuda el curso tras las vacaciones o empieza uno nuevo y el niño no quiere ir a la escuela. Puede decirlo claramente o inventarse mil excusas disimulando, pero no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que lo que quiere es quedarse en casa: que si le duele algo, que si no se encuentra bien, cualquier enfermedad o malestar repentino podría ser una llamada de atención para estar pendientes del pequeño y del porqué de su comportamiento.

Lo más habitual es que le cueste adaptarse a la rutina y a un horario renunciando a parte de la diversión cotidiana. Esto no presenta una gran dificultad a largo plazo y va pasando con los días. Pero también puede ser que tenga problemas con otros niños, con los profesores o con el ambiente en general.

No podemos subestimar sus sentimientos o menospreciar sus sensaciones solo porque sean niños. Para ellos su mundo en ese momento es el colegio y cualquier contratiempo que padezca le condiciona la vida por pocos años que tenga. La ansiedad que experimentan puede ser por diferentes causas siendo éstas las más comunes:

 

  • Miedo a los profesores (porque sean nuevos o porque no haya entendimiento).
  • Miedo a los compañeros (porque no los conozcan o por algún conflicto).
  • Miedo a la separación de la familia.
  • Miedo a decepcionar por no llegar a lo que se espera de él.
  • Miedo a las dificultades con las materias (sobre todo en niños con problemas de adaptación derivados de TDAH o similares).

 

¿Cómo podemos afrontar ese rechazo y ayudar a nuestro hijo?

 

  1. Escuchando y observando

La comunicación con el niño es la mejor herramienta, para ello hay que preguntarle y más que nada dejarle hablar y escucharle. No suponer nada sin haber hablado con él y dejar que nuestra intuición descubra lo que no nos cuenta con palabras. Hablar con el niño no debe hacerse solo cuando hay problemas sino todos los días. Solo así se construye una relación sana basada en la confianza. Así cuando haya un problema nos lo contará sin miedo a nuestra reacción, esperando ánimo y ayuda, que es lo que debemos proporcionarle de inmediato.

 

  1. Conocer su colegio

Y no solo cuando lo llevamos o lo dejamos en la puerta, sino hablando con los profesores, acudiendo a las reuniones siempre, interesándose por los horarios, las materias, las actividades, las tareas para casa, en definitiva, conociendo mucho mejor el mundo que vive nuestro hijo día a día. Así podremos detectar cualquier anomalía o trastorno con facilidad.

 

  1. Acercarlo a sus compañeros

Es muy importante saber quienes son sus compañeros, conocerlos en la escuela y también que nuestro hijo nos cuente sus experiencias con ellos. Sería bueno poder extender la relación con alguno fuera del colegio si es posible. Quedar fuera del horario escolar o coincidir siempre que se pueda.

 

  1. Hablar positivamente de la escuela

Transmitirle lo bueno que tiene el colegio: aprendizaje, recreo, proyectos, amigos, vivencias… También hacer del camino a la escuela algo divertido, igual que la vuelta a casa. Intentar que esté relajado, quizás oyendo música y charlando de algo divertido. Contarle nuestra experiencia en el cole puede ser bueno para él. Por supuesto, si vemos que el problema persiste y puede ser grave, hablar en la escuela y tomar medidas. Nunca abandonar al niño a su suerte ni permitir que se sienta solo.

 

Como siempre nuestro instinto es fundamental tanto para detectar el malestar en el niño, como para dilucidar las posibles soluciones. Y si no nos creemos capaces o nos desborda la situación, que no nos dé reparo recurrir a un especialista. Un psicólogo puede ser de gran ayuda cuando no sabemos qué hacer. El objetivo es ayudar al pequeño de la forma que sea. Eso sí, lo hagamos como lo hagamos nuestro amor es lo más importante y lo más grande para él, no lo olvidemos nunca.

 

rechazo a ir al colegio







Autor: Carolina Cuello

Escribo desde siempre, por trabajo y por placer. Creo que la palabra escrita puede cambiar el interior de las personas y es en lo que pienso cuando redacto un nuevo artículo. Más información

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