Los mejores consejos para enseñar gratitud a los niños

Es fácil caer en el error de que enseñar a los niños a ser educados y a tener gratitud consiste en enseñarles a hablar con respeto y a decir por favor y gracias, sin embargo, y aunque desde luego son cosas valiosas, lo cierto es que inculcar el concepto de gratitud en los niños es algo que, bien hecho, genera resultados mucho más profundos y duraderos.

Es cierto que puede ser difícil ayudar a los niños a comprender la noción de gratitud, especialmente cuando son jóvenes y luchan por entender las ideas abstractas, pero los resultados merecen mucho la pena. Aprender gratitud ayudará a los niños a ser más sensibles con los sentimientos de los demás, a desarrollar empatía, a adquirir perspectiva y cultivar otras habilidades para la vida que les beneficiarán a ellos y también a otros en el futuro.

 

niños agradecimiento

 

 

Fechas como la Navidad son ideales para favorecer la conversación con los más pequeños en torno a este tema, y para debatir sobre aspectos como el agradecimiento o el aprecio. Pero si te planteas guiar a los niños, ya sean tus hijos o tus alumnos, en la comprensión y en la práctica de la gratitud y no quieres esperar tanto, aquí te lanzamos algunas de las maneras clave que tendrás para conseguirlo y para influir de manera muy positiva en las siguientes generaciones.

 

 

 

6 consejos y actividades para enseñar gratitud a los niños

A continuación os mostramos algunos recursos útiles utilizados por educadores y profesionales con el fin de poder recolectar actividades fantásticas para llevar a cabo y también consejos para enseñar gratitud a los niños.

 

  • Escribir cartas de agradecimiento

Si eres profesor/a no dudes en practicar algún día en el aula la forma de redactar cartas de agradecimiento: para mamá, para papá, para los abuelos, para Papá Noel…En este mismo sentido, también es recomendable fomentar el que los niños expresen su agradecimiento cuando les sirvan en una mesa, les pongan un helado, les cuenten cosas interesantes en una excursión, sus abuelos les hagan un regalo…

Este tipo de acciones no solo inspirarán gratitud en los niños, sino que también les darán una gran habilidad para toda la vida que les servirá durante años y años en sus propias experiencias. Este tipo de acciones refuerzan la práctica y ayudan a expresar la gratitud como una segunda naturaleza.

 

  • Reunión de cosas bonitas y positivas

Esta práctica sumamente simple es una excelente manera de hacer que los niños tengan el hábito de reflexionar sobre las cosas positivas de su vida. A la hora de la cena o antes de acostarse, cada miembro de la familia debe tomar un turno y enumerar las tres cosas que hayan sucedido ese día y que más le hayan marcado. Esto pueden ser actividades que se han realizado o situaciones que han hecho aflorar el sentimiento del agradecimiento. Nombrar las cosas positivas que le suceden a uno seguramente ayudará a los niños a adquirir una sensación de gratitud arraigada para siempre.

La gratitud también ayuda a aliviar la ansiedad, por lo que aprender a concentrarse en las cosas por las que uno está agradecido, en lugar de centrarse en pensamientos ansiosos y negativos, es realmente una habilidad muy útil para una vida feliz y sana.

 

  • Palabras de amor y de gratitud

Esta pequeña actividad es muy práctica y divertida y se basa también en la importancia del agradecimiento. Pide a los niños que escojan a una persona con la que se sientan agradecidos (un amigo, un tío o una tía…) y luego haz que escriban cinco palabras descriptivas sobre por qué se sienten tan agradecidos con esa persona. Luego deja que los niños tracen sus manos en un folio y la recorten. Las cinco palabras anteriores deberán escribirlas también en cada dedo de la mano dibujada, y luego pueden unirse todas para decorar nuestra casa o nuestra clase y llenar los espacios de palabras bonitas y de felicidad.

 

 

amor-gratitud

 

 

  • Animar a los niños a que actúen cuando quieran algo

Una excelente manera de enseñar gratitud es hacer que los niños participen cuando quieran comprar algo o recibir cierto tipo de privilegio. No solo sentirán más autonomía y responsabilidad en aquello que estén comprando o ganando, sino que también aprenderán a apreciar las cosas que ya tienen al mismo tiempo.

En lugar de “ahogar” a los niños en un mar de cosas, enséñales la valiosa lección de ganarlas con esfuerzo y moderación y valorar con ánimo los verdaderos tesoros de la vida, como la amistad o el compartir el tiempo con los nuestros.

 

  • Crear un árbol del mil colores

Usando una cartulina de color marrón, recorta y forma un tronco con ramas. Recorta después también hojas de papel de colores y permite que los niños escriban lo que quieran agradecer en cada hoja. Crea después un árbol florido y lleno de colores y ponlo en un lugar prominente de tu salón de clases, o en tu propia casa si tienes ocasión, como un recordatorio de todo lo bueno que tu familia o tus alumnos tienen y saben agradecer.

 

  • Involucrarse con la comunidad

Ya sea ofrecerse como voluntario en un refugio de comida, en una residencia de ancianos o ayudar a limpiar los parques o las playas, involucrar a los niños en la comunidad en la que viven puede enseñar valiosas lecciones sobre la gratitud. Y es que de esta forma no solo se conectarán con aquellos con los que viven, sino que también podrán ver el impacto directo y la gratitud que nuestro esfuerzo puede hacer crecer en los demás.

 

 

Y tú, ¿cómo enseñas la gratitud?

La gratitud es una habilidad que nos sirve tanto a los adultos como a los niños para aprender a hacer las cosas mejor y para vivir en una mayor armonía con los que nos rodean. Actuar como un modelo a seguir y mostrar tu agradecimiento es una de las cosas más útiles que puedes hacer (ya seas padre, maestro, hermano, amigo…) para enseñar a los niños la importancia de la gratitud.

La etapa de la primera infancia es la más importante para conseguirlo y para inculcar esos rasgos esenciales y esos hábitos y prácticas básicas que se ocupan de que podamos expresarnos con gratitud. Hábitos y prácticas que deben formar parte de la educación que se da en la primera infancia para que pueda seguir marcando el resto de nuestras vidas.

 

 




Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

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