Claves sanas para poner límites a los niños

Has comenzado una de las tareas más maravillosas que existen en el mundo, educar a tus propios hijos. Pero también es la mayor responsabilidad que has asumido para el resto de tu vida. Una tarea que se lleva con errores y aciertos, con lágrimas y alegría, con amor y dolor al mismo tiempo. Quieres que tus hijos sean felices, independientes, que nadie los dañe en la vida, que tengan lo que tú no tuviste y, sobre todo, aquello que amaste en la infancia. Sin embargo, uno de los mayores regalos que les podrás dejar es enseñarles que los límites son necesarios. Pon límites a tus pequeños y será el mayor acto de amor que brindarás a tus hijos por el resto de sus vidas.

Ideas que pueden ayudarte en el proceso

Enseña con amor antes de que conozcan los límites

Primero enseña y luego limita. Todo en la vida tiene una edad para ser mejor asimilado, no es necesario que los niños se adelanten, pero tampoco que se atrasen. Es importante que ellos compartan con otros niños de su misma edad y que los temas que aprendan sean acordes a su tiempo. Si ves que tus hijos van teniendo información, por parte de su grupo de amigos, sobre temas que tú no has conversado con ellos en casa, puede que sea la hora de comenzar a hacerlo. Explica las consecuencias que tiene cada acto que asumimos en nuestra vida y también enséñales la responsabilidad que conlleva asumir las consecuencias.

No todo lo que se quiere se obtiene de inmediato

Así es la realidad de la vida ¿por qué enseñarles algo distinto? Si un deseo de los niños se vuelve un sacrificio muy grande para los padres, es necesario conversar con ellos y hablarles de la situación antes de que se vuelva un capricho. No se trata de decirles que jamás obtendrán lo que desean, sino de enseñarles que hay que buscar la forma de conseguirlo y luchar por ello con fuerza. Deja ver tu amor en las palabras y hazles ver también que se merecen lo que desean, aunque no puedan tenerlo, y que juntos en familia podéis hacer mucho para procurar lograrlo.

Establece las consecuencias de los actos

Poner límites en el hogar es también establecer un sistema de recompensas cuando los niños respeten los límites y un sistema de castigo cuando los sobrepasen. A medida que los niños se acercan a la adolescencia es cada vez más difícil, pero si han aprendido desde pequeños sobre estos sistemas los respetarán. Si los niños merecen un castigo establécelo con amor, seguridad y cumpliéndolo. Recuerda que el daño físico o emocional no forma parte de la educación y mantén siempre la paciencia. Si los niños respetan los límites, entonces, regálales tiempo, dedicación, felicidad y… por qué no, también de vez en cuando algún capricho.




Autor: Bosque de Fantasías

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