Conoce el síndrome del emperador: niños tiranos

Tenemos una mala noticia: si en tu casa manda tu hijo y sus deseos son órdenes que se cumplen de inmediato, tu hijo es un tirano y tú eres el culpable o al menos has tenido mucho que ver en ello.

Es posible que hayas querido darle todo por justificar el poco tiempo que pasas con él, por ejemplo, o porque creas que la felicidad es tenerlo todo y ya. Pues no, nada más alejado de la felicidad.

A ser feliz se enseña, ser feliz es una actitud ante la vida en la cual valoras lo que tienes tanto material como inmaterial y lo disfrutas. Y eso hay que inculcarlo desde muy pequeños con el ejemplo: siendo positivo, agradecido, viendo que hay gente que no tiene lo que nosotros y compartiendo para ser aún más feliz haciendo que los demás se sientan bien. En definitiva, empatizando con los sentimientos de otras personas y dando por hecho que vale más un abrazo de corazón que una habitación llena de juguetes.

También ayuda muchísimo ver la necesidad y el deterioro humano desde muy cerca: visitando niños hospitalizados, o a un mayor con alzheimer,  colaborando en una fundación que ayude a las personas sin hogar… cualquier oportunidad en la que el menor tenga que enfrentarse a la realidad y saber que puede aliviarla ayudando es buena. También es una gran idea enviarlo de campamento desde pequeño para que aprenda a valorar lo que tiene en casa y experimente la solidaridad y el trabajo en equipo.

Si se da el caso de que no ves a tus hijos todo lo que quisieras y por ello te sientes culpable, aprovecha el tiempo que los ves, en lugar de quejarte o intentar suplirlo con regalos y ausencia de reglas. Piensa que eres un gran ejemplo para ellos pues estás trabajando por mantenerlos y eso, aunque no lo creas, lo ven y lo imitarán más adelante.

Ten claro que eres el adulto y por tanto responsable de establecer normas en tu casa. Tus hijos necesitan de tu autoridad, y no hablamos de una figura intransigente, sino de alguien dialogante pero firme, que les guíe y sea su referencia en el camino.

Si estos consejos llegan tarde aún estás a tiempo de cambiar tu manera de educar. Es probable que cueste un poco más pero nada es imposible con paciencia y cariño. Si crees que es necesario no dudes ni un momento en pedir ayuda profesional.

¿Cómo son los niños “tiranos” y qué consecuencias trae su comportamiento?

  1. Son agresivos y violentos: tiran al suelo la comida porque no es lo que querían, insultan o incluso llegan a pegar, generalmente a la madre, cuando ya son más mayores.
  2. Incapaces de sentir empatía: no saben o no quieren ponerse en el lugar del otro ni tienen compasión, lo cual les hace insensibles al sufrimiento de los demás. Les resulta muy difícil sentir culpa o remordimiento ante sus actuaciones.
  3. Buscan atención desesperadamente: no solo de sus padres, sino de su entorno inmediato. Todos tienen que estar pendientes de él. Se creen o les han hecho creer que son el centro del universo.
  4. Piden hasta el límite: todo lo quieren y cuando lo consiguen ya no les interesa.
  5. Son niños y luego adolescentes insatisfechos, tristes, siempre enfadados, con una tolerancia a la frustración nula: cualquier motivo como el desengaño, la pérdida de algo, el no conseguir lo que querían o, simplemente, el aburrimiento, es suficiente para provocar la ira o la violencia desmedida.
  6. No conocen la paciencia ni lo que significa esperar turno. ¿Acaso no les hemos hecho creer que son los reyes o reinas de la casa y todo lo merecen?
  7. Ignoran los límites y la autoridad, no responden a ninguna regla en casa y suelen, por lo mismo, tener problemas en la escuela.

 

Piénsalo dos veces antes de ceder a los caprichos sin sentido de tu hijo. Edúcalo en la lógica y sé firme en tus principios, el llanto se le pasará y te lo agradecerá toda la vida.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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