Si eres madre de una hija, tienes un vínculo mágico imposible de romper

Desde hace muchos años venimos oyendo la frase de que los hijos siempre quieren más a sus madres y las hijas a sus padres, pero eso no quiere decir que las madres no tengan una relación íntima, estrecha y mágica con sus propias hijas, al igual que viceversa.

 

Un vínculo irrompible entre madres e hijas

Desde el comienzo de la humanidad, durante generaciones y generaciones de madres, cientos de mujeres se han ido trasmitiendo amor y experiencias, así como la magia de lo que significa ser mujer y vivirlo en carne propia. Así, nuestras hijas se pueden considerar como una especie de “ventana” a nuestro pasado más remoto y a nuestra evolución como mujeres, de igual modo que las madres podemos ser su ventana al futuro dejando que aprendan de nuestras vivencias, tanto positivas como negativas.

Las mujeres hemos aprendido a soportar la típica frase de “eso no es cosa de chicas” o “las chicas no deben hacer eso”, superando retos y metas, pasando por la pubertad con los vaivenes hormonales y lo que eso significa a todos los niveles; nos hemos enamorado igual de rápido que nos hemos desenamorado; hemos buscado la ropa que mejor nos quedaba para esa fiesta que llevábamos esperando durante tanto tiempo y hemos dado nuestro primer beso sintiendo esas mariposas en el estómago…al igual que otros miles de personas, pero decididas a transmitir todos esos aprendizajes a nuestra descendencia mágica.

 

vínculo madres e hijas

 

Una conexión que nadie más puede entender

En resumen, entendemos muy bien cómo se puede sentir de la forma más profunda posible, en cualquier situación de la vida, pero eso no quiere decir que sea siempre perfecto, pues a veces también puede llevar a pequeñas riñas entre madre e hija al tener un carácter parecido o una forma de pensar distinta.

En cualquier caso, esos pequeños enfrentamientos (y al contrario de lo que podría parecer) fortalecen nuestros lazos afectivos con nuestras hijas y nos ayudan a entenderlas mejor, sobre todo en la etapa de la adolescencia, donde además de ser madres podemos ser sus mejores amigas y hacer que puedan compartir con nosotras sus pensamientos, opiniones y preocupaciones.

Con el paso del tiempo, las madres (casi seguro) terminarán pasando de ser “las típicas pesadas, controladoras” y las que escuchan la típica frase de: “Mamá por favor, necesito un poco de privacidad y espacio”…a ser la persona que mejor aconseja, guía y ve a través de los ojos de una hija como un libro abierto.

 

Una madre es una hija siempre, incluso cuando su hija se convierte en madre

No olvidemos que una madre será una hija siempre (y por eso la que mejor puede comprender) de su propia madre, así como nuestras niñas serán nuestras hijas, incluso cuando se conviertan en madres. Y esto es algo realmente hermoso, la forma en que las mujeres podemos desempeñar dos roles muy diferentes al mismo tiempo y es también la respuesta del porqué el amor entre madres e hijas es tan fuerte y pocos hay como ese en el mundo.

 

El vínculo entre madre e hija es irrompible

Incluso si una madre y una hija no estuvieron cerca durante un buen tiempo, mientras ambas sigan caminando por el planeta tierra, nunca será demasiado tarde para fortalecer el vínculo mágico entre madre e hija. Pero, ¿qué hacer para que el vínculo sea irrompible?

Lo más importante que puedes hacer como madre, o lo ÚNICO que puedes hacer, es dedicar tiempo, como si de regar una planta se tratara, porque cada cosa que importa en la vida requiere de tiempo, así como fueron necesarios 9 meses para tener a tu querida hija en brazos. Una vez que tengamos ese tiempo y ese vínculo bien amarrado, podremos establecer metas más concretas, como hacer planes juntas o celebrar la vida. Y con planes y tareas no queremos decir que se reserve tiempo para madre e hija tras el trabajo o las tareas del hogar, sino tiempo de calidad y prioritario. Tampoco quiere decir esto que haya que reservar siempre todo el tiempo, pero sí que sea siempre un tiempo de verdad, y no un tiempo sobrante.

 

madres e hijas vínculo mágico

 

Y, como hijas, no olvidemos nunca que nuestras madres tuvieron toda una vida antes de nosotras, igual de importante y valiosa y digna de compartir y de pasar de generación en generación, así que dedica tiempo a escuchar y a compartir, pues esta es una maravillosa forma de compartir y conectar, creando una cadena de mujeres mágicas y uno vínculo de amor, que será imposible de romper.




Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

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