Cuidar a los hijos cansa más que trabajar

Un estudio realizado por Pew Research Center reveló que la mayoría de padres y madres entre los 18 y los 64 años con hijos a su cargo menores de 18 años, consideraban que el 62% de las tareas diarias relacionadas con el cuidado de sus hijos resultaba más agotador que el 38% restante que dedicaban a su trabajo habitual remunerado.

Obviamente, eso no significaba que para dichos padres el tiempo invertido con sus hijos no fuera alegre y de calidad, al contrario, ya que aseguraron que todo el tiempo que dedicaban a sus hijos era maravilloso, sobre todo cuando podían dedicarlo a jugar a divertirse en familia. Sin embargo, muchas veces resultaba ser tedioso y agotador, puesto que al tiempo dedicado a los hijos, dichos padres debían sumar las numerosas horas del día dedicadas al trabajo, más las relacionadas con las tareas de la casa, como lavar la ropa o preparar la comida. Esto demuestra, en definitiva, que tener una familia y un hogar puede llegar a agotarnos mental y físicamente en muchas ocasiones.

 

Cuidar a los hijos cansa más que trabajar pero resulta más satisfactorio

Este estudio comprobó, además, que el 35% de los padres que están junto a sus hijos durante el día se siente mucho más feliz aunque requiera invertir para ello las muchas o pocas energías que le queden al finalizar el resto de responsabilidades diarias. El 19%, sin embargo, manifestó que prefería el trabajo remunerado a estar en casa.

 

Un trabajo agotador aún más para las madres

Por regla general, y en pleno siglo XXI, las madres suelen tener una sensación de fatiga más acusada al tener que encargarse de otras tareas durante el día, como por ejemplo las tareas del hogar, que siguen sin estar repartidas en las parejas a partes iguales.

Según el citado estudio, las madres en un 15% de las ocasiones quedaban totalmente exhaustas al finalizar el día, mientras que en los padres solo ocurría en el 6%. Aunque la convivencia familiar este cambiando con el paso de los años, parece claro que todavía se tiene a la figura de la madre como a la encargada del cuidado de los niños y de la casa, a pesar de que a dichos cuidados tradicionales ahora se sumen también horas de trabajo externo.

Este estudio viene a demostrarnos, en definitiva, que aún queda mucho camino por andar en el terreno de las relaciones sociales y familiares y muchas cosas por cambiar  relativas, por ejemplo, a la implicación de los gobiernos en la conciliación familiar y los horarios de las jornadas de trabajo, que parecen repercutir en el desarrollo positivo de las familias y sobre todo en el de los niños.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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