Cómo controlar las pataletas y rabietas de nuestro hijo

Cada niño es un misterio que los padres poco a poco van conociendo. Sin embargo existen situaciones incómodas para los papás cuando los más pequeños de la casa comienzan con sus rabietas. Esto puede provocar un estado de frustración porque no sabemos cómo controlar esos momentos, en el siguiente artículo te indicamos cuatro pasos que pueden contribuir a terminar con estos estados de rabietas.

 

Paso 1Prevenir la rabieta

Como buenos padres debes haber identificado las causas más comunes de las rabietas de tus hijos. Entonces es bueno evitar esos pequeños estímulos que sabes que tarde o temprano desencadenarán la crisis de tu hijo(a). También tienes que tener en cuenta que ante las necesidades fisiológicas de sueño o hambre están más irritables y son más propensos a sufrir una rabieta. Recuerda, no se trata de ir con pies de plomos, se trata de ser inteligentes y evitar malos momentos en casa.

 

Paso 2. Desviar la atención

Sé inteligente y no caigas en la trampa porque el objetivo de las rabietas de los niños es conseguir algo…para ello aprovecha que los niños se pueden distraer en otras cosas, es decir trata de hacer otras actividades que al niño le pueden llamar la atención para despistarlo y hacerles olvidar la causa de su enfado.

 

Paso 3. Comprender y mantener la calma

Cuando un niño hace una rabieta, muchas veces nos sentimos tan airados que perdemos la calma. Sin embargo, aunque parezca difícil tienes que mantener la calma ¿Por qué? La respuesta es simple porque el niño está aprendiendo a ser mayor y a vivir en sociedad y como adulto tienes que enseñarle como debe tratar a las demás personas. ¿Cómo quieres que reaccione ante situaciones similares? Agarrando fuerte del brazo y decir ¡Cállate! O mantener la calma y ser inteligentes ante la situación. Ciertos estudios recomiendan que ante una rabieta no se le debe prestar atención al niño porque el momento de furia pasará y como en el paso dos, desviar la atención es el mejor remedio.

 

Paso 4. Tras el berrinche… ¡a otra cosa!

La rabietas no pueden tener consecuencias, con ello no hay que reprocharles ni hacerles sentir mal por su mal comportamiento. Como padre tienes el trabajo que el niño entienda que tiene oportunidades para hacer las cosas bien. Recuerda que las palabras que les digan quedarán guardadas para siempre en él.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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