Cómo trabajar la autoestima en los niños

La autoestima no es algo que esté dentro de nosotros, sino que es algo que se construye en la medida en que las personas que nos importan nos lo dicen.

¿Cuáles son los elementos que componen ese saco que hemos llamado AUTOESTIMA?

Para conocer como están nuestros hijos e hijas en cuanto a su satisfacción con ellos mismos, (podríamos definir así la autoestima) tenemos que valorar las siguientes frases sin acabar, estas frases nos van a dar la pista y también son herramientas para incrementar esa autoestima:

Yo quiero conseguir…

Con esta frase se tratan de establecer las metas que toda persona tiene y que suponen el poner diariamente todos los recursos a nuestro alcance en marcha para poder conseguir nuestros objetivos.

Personas que me rodean y son importantes para mí…

Sin el apoyo de la gente que te rodea es muy difícil que puedas conseguir los objetivos vitales que te has propuesto, además la valoración que estas personas hagan de tus logros marcará también la fuerza con la que te enfrentes al resto de tus metas.

La última vez que le dije a alguien que lo hizo bien fue…

Además de ser importante el notar que te apoyan también supone un incremento en la autoestima el saber tu mismo hacer que los demás se sientan bien, es decir, la autoestima tiene un valor reciproco, nos sentimos bien porque nos hacen sentir bien y también porque hacemos sentir bien a los demás.

En mi vida soy protagonista de…

No sólo hace falta pensar que somos actores de nuestra propia existencia, también somos protagonistas indiscutibles.

A lo largo de mi historia me he sentido orgulloso de…

Todos en uno u otro momento hemos logrado éxitos a valorar, nadie pasa por la vida sin protagonismo sino que el hecho de llegar hasta aquí nos va dando la prueba de nuestra lucha y esfuerzo por superarnos.

Me he sentido reforzado, positivo cuando…

¿Qué cosas podemos hacer, como madres y padres para que nuestros hijos e hijas se sientan orgullosos de ellos mismos?

  • Recordarles alguna de las frases anteriores completadas por ellos.
  • Preguntarle ¿cómo consiguió en una situación determinada (que se parece a la que ahora tiene dificultades) sentirse capaz?
  • Valorar lo ya hecho por ellos, y preguntarles ¿Qué es lo más pequeño que necesitará ahora para mejorar esa situación?
  • Mostrarles lo orgullosas o orgullosos que estamos de ellos. (Se nos olvida decirlo a menudo, y no es cierto el dicho de “no se dice porque nuestro hijo o hija ya lo sabe”. Sólo se sabe a ciencia cierta lo que los demás nos dejan claro con la palabra.
  • Enseñarles a demostrar a los demás que lo han hecho bien.
  • Ayudarles a conseguir sus metas.
  • Enmarcarles los momentos positivos y de los que se tienen que sentir orgullosos en su vida (parece mentira pero siempre parece que son más importantes los momentos malos).
  • Decirles lo importantes y necesarios que son para las personas que les rodean – buscar ejemplos concretos.
  • Practicar nosotros mismos, como madres y padres, con una nueva forma de entender sus necesidades. Quizás no esté en nuestro repertorio, decir cosas como las anteriores, así que hay que practicar.

Y podemos seguir así con muchas frases que llevan a lo mismo a hacer que nuestros hijos e hijas se sientan bien, en definitiva, se quieran y se sientan queridos y queridas.

Parece muy fácil. Total sólo son palabras…

  • ¿Recordáis la última vez que dijisteis alguna de estas frases?
  • ¿Podéis decir estas frases con vuestras palabras?

Parece que las palabras y las frases son fáciles pero aun así nos cuesta decir un “te quiero”, o “un lo has hecho fenomenal, estoy orgullosa de ti”, parece que quedamos como de blandos, cuando las madres y los padres tienen que ser firmes educadores (bueno, eso dicen).

El decir estas palabras no es fácil, por eso no está nada mal que nos entrenemos a decirlas.

Otra herramienta

Por último, sabéis que lo que nuestra cabeza nos este diciendo de los demás nos guía mucho de nuestras actuaciones con esa persona, si yo pienso que mi hijo e hija es un vago… ¿cómo hará él para demostrarte lo contrario?, ¿Seguro que te convencerá o si un día es vago ya volverá a ser el vago de siempre?.

A veces, lo único que hace falta es:

ACTUAR COMO SI…

Se trata de lo siguiente:

Si tú como madre y padre te crees algo – sobre tu hijo o hija – será mucho más fácil que él ó ella hacerlo, sentirlo o pensarlo, porque se verá capaz de hacerlo.

Os invito a hacer un experimento, probar esto, actuar como si… Tenéis que hacer cosas diferentes, creer y actuar COMO SI – aquello que queréis – ocurre en realidad. Os vais a sorprender…

RECUERDA: Los primeros que debemos sentirnos valiosos como MADRES Y PADRES somos nosotras con nosotras mismos (sino no podremos demostrárselo a nuestros hijos) y después que nosotros y nosotras es necesario que estemos orgullosas de nuestros hijos e hijas.



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Autor: Bosque de Fantasías

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1 Comentario

  1. Siento que fracase con mi hijo mayor y también con el otro, tengo una hija de 12 años y noto que no se quiere, estoy preocupada. Yo tengo 58 años su padre 70, solo quiero que sea feliz.

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