El trastorno autista: Cómo reconocerlo y tratarlo

Todos los trastornos del desarrollo presentan un continuo de gravedad. En cada función psicológica las alteraciones forman un continuo de severidad que cambia con la edad y con el entorno que rodea al niño en cada momento, no se trata de situaciones de todo o nada, sino que existen una serie de alteraciones que se dan más a una edad o en un entorno determinado. Como resulta que las conductas cambian en relación con la edad, es difícil encontrar o aislar un patrón prototípico de conductas autistas.

En los primeros momentos del desarrollo de los niños con autismo es difícil diagnosticar o tener conciencia de este trastorno. Esta dificultad se da tanto en los padres como en los profesionales. Normalmente las conductas características de este trastorno no se desarrollan en los niños hasta el año y medio, por lo que es muy difícil hacer un diagnóstico precoz anterior a estos momentos del desarrollo.

Las conductas típicas de este trastorno se observan con más claridad posteriormente y normalmente antes de los cinco años. Raramente aparecen juntas en un mismo niño todas las conductas típicas del patrón autista.

Manifestaciones en el niño

En los primeros meses de vida podemos observar las siguientes manifestaciones:

  • Desarrollo inicial aparentemente normal, tranquilidad en exceso. Por el contrario, otros niños parecen estar excitados siempre.
  • Dificultades alimenticias o relacionadas con el sueño.
  • Indicios muy significativos, como la ausencia de demanda para que los cojan o abracen.
  • Dificultades para acoplarse al ser cogidos.
  • La mirada es difícil de establecer, se quedan fascinados mirando luces, objetos parpadeantes o brillantes, no exigen atención de las personas de su entorno.

En cambio, la mayoría de los aspectos del desarrollo a esta edad son normales, como por ejemplo la dentición, los hitos del desarrollo motor del tipo gatear, andar o sentarse, aunque no los utilizan para explorar el entorno.

Otros aspectos importantes

Si antes de los 18 meses es muy difícil realizar un diagnóstico del trastorno autista, en este momento la mayoría han sido diagnosticados. Además de las conductas observadas en el periodo anterior, pueden llamar la atención: la indiferencia o alejamiento del entorno; la rigidez extrema ante el cambio de los objetos, de las rutinas o de su entorno; que no fijan la mirada en los otros; aparecen con claridad el resto de las conductas típicas del trastorno autista unidas, en muchos casos, a retrasos y alteraciones comunicativas y del lenguaje de las habilidades adaptativas y de autonomía personal.

El apoyo a las familias, padres y hermanos de los niños autistas es fundamental. Los cambios y mejoras de los niños con trastornos autistas no se dan en un área determinada, sino que son generalizados en todos los ámbitos de la conducta.




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

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