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Cómo fomentar la motivación con recompensas en educación infantil

El llamado “sistema de recompensas” es un método que viene llevándose a cabo en el mundo de la educación y de la crianza infantil desde hace bastante tiempo, y la causa es que sus resultados son muy positivos a la hora de trabajar los comportamientos positivos de los niños y mejorar las conductas.

Esto quiere decir que, además de ser una herramienta muy útil para los padres en casa, también lo es para los maestros en las aulas, pues puede servir igualmente para motivar a los estudiantes en su camino por el aprendizaje. Eso sí, para que este método funcione adecuadamente, debemos pensar muy bien en qué es lo que queremos conseguir y cuál puede ser la motivación diseñada para estimular a los niños, pues de ello dependerá que diseñemos o no unas buenas recompensas y que todo el proceso tenga éxito.

 

 

Beneficios de las recompensas en la infancia

Unas buenas recompensas, si las seleccionamos y administramos bien, pueden servir para que los más pequeños asocien el querer aprender o el portarse bien con otras cosas gratificantes y positivas, lo que propiciará que deseen cumplir las normas y que se den cuenta de que, haciendo las cosas bien es cuando se gana, y no al revés. Por eso, en este artículo queremos daros algunas ideas sobre qué tipo de estrategias pueden ser las más adecuadas para la motivación de los niños en edad infantil, así como la forma de implementarlas a través de ejemplos concretos que suelen funcionar de manera efectiva, especialmente en el cole. ¿Comenzamos?

 

 

Refuerzos positivos y mejora de la autoestima

La educación es un proceso global que no solo se da en casa o en el colegio, sino que es una mezcla de ambas, por lo que es importante que se trabajen las recompensas desde todos los espacios, para poder aumentar así la motivación de los niños y hacerles entender que el buen comportamiento y la responsabilidad se espera donde quiera que vayamos y no solo por cumplir unas normas, sino por el bien de todos. Sentirnos “premiados” cuando hacemos bien las cosas es la mejor forma de enseñar y de incentivar a las personas, ya sean niños o adultos, porque es la manera de ganar autoestima y de sentir mayores energías para continuar con las tareas del día a día y querer esforzarnos cada vez un poquito más.

Está demostrado que este método de recompensas y refuerzos es mucho más efectivo que los castigos o las reprimendas, pues nos hace sentirnos mejor y no avergonzados o infravalorados. Fomentar una actitud positiva hacia el aprendizaje y la disciplina debe hacerse también desde la positividad, y por eso recibir recompensas por los logros puede mejorar la autoestima de los más pequeños mientras se desarrollan y van comprendiendo cómo funciona el mundo o qué está bien y qué está mal. Así, utilizando herramientas de este tipo, conseguiremos fortalecer las relaciones entre alumnos y educadores, al mismo tiempo que conseguimos que los estudiantes sientan una mayor confianza en sí mismos y en sus habilidades académicas, mejorando el ambiente tanto en casa como en las aulas.

 

 

Como vemos, las recompensas en la educación pueden jugar un papel vital en el desarrollo de un ambiente de aprendizaje positivo y motivador, por lo que no dudes es implementarlas en cualquier lugar en el que haya niños para promover un comportamiento positivo de los mismos y mejorar sus ganas de hacer cosas y de estar en el mundo.