¿Eres un profesor tóxico?

No existe el profesor perfecto, porque todos somos seres humanos y en muchos momentos de la vida podemos llegar a equivocarnos. Sin embargo, dichos fallos o errores pueden conducir en algunas ocasiones a ser lo que se conoce como un profesor tóxico, ya sea por causas personales, por malas decisiones o por el proceso social y educativo del entorno. Es importante analizar las actitudes o circunstancias que pueden conducir a dicha definición y no juzgarlas, sino procurar corregirlas o evitarlas con el fin de buscar mejorar siempre el sistema educativo de manera positiva. Y si esto puede lograrse haciendo pequeños cambios en el comportamiento o en la forma de dar clases, seguro que merecerá la pena el esfuerzo.

¡Descubre si te suenan los siguientes comportamientos!

 

Comportamientos típicos de profesores tóxicos

  1. Su vocación no es la de enseñar en el aula

Muchas personas pueden sentirse en un momento dado atraídas por la educación, pero no necesariamente esto significa que se tenga una verdadera vocación para enseñar en aula. Si estar con los alumnos, emocionarse por su aprendizaje, buscar ideas para hacer que las materias y los mensajes lleguen o preocuparse por los problemas del alumnado más allá del aula, son comportamientos que cuesta tener, podría pensarse que esa persona no tiene vocación de maestro/a. Esto no significa, sin embargo, que esa persona no pueda ofrecer un gran aporte a la educación, sino que tal vez esté en el lugar equivocado y su profesión pueda terminar agobiándola o dañándola de algún modo. Si es tu caso, medita si tu verdadera vocación es estar en aula o no.

 

  1. Tiene un pensamiento rígido en la forma de educar

Si te cuesta aceptar nuevas formas educativas y las propuestas de tus propios alumnos y colegas las ves más como insultos que como una oportunidad de mejorar, podrías estar sufriendo lo que se conoce como pensamiento rígido. Un profesor que no se abre a los nuevos pensamientos y a la innovación, podría ser un profesor tóxico.

 

innovación educativa

 

 

  1. Comportamiento a la defensiva de forma constante

Tener un comportamiento a la defensiva indica que siempre se cree que, alumnos, representantes, colegas y/o directivos le están atacando a uno. Este comportamiento evita el desarrollo de la empatía, una habilidad necesaria en la escuela para motivar el aprendizaje de los alumnos. ¡Huye de él!

 

  1. Poca preparación o habilidad para transmitir conocimientos

Si eres de los que gasta mucho tiempo pensando en el conocimiento que vas a transmitir, y poco o nada de tiempo en la forma en que vas a enseñar, podrías estar acercándote a un comportamiento tóxico. Para que el conocimiento llegue a las personas es necesario preparar todos los sentidos del receptor del aprendizaje.

 

  1. Creer que todos los alumnos aprenden de la misma manera

Están quienes tienen más facilidad para aprender de forma visual, quienes disfrutan escuchando una buena historia para aprender o quienes prefieren ver la vida a través de la lectura. Pensar que todos aprenden de la misma manera puede convertirte en un profesor tóxico. Preocúpate por facilitar diversos modos de aprendizaje a tus alumnos.

 

En definitiva, son muchas las actitudes que pueden reflejar la existencia de un comportamiento tóxico en un profesor con respecto al aprendizaje positivo y, el mejor consejo para alejarse de toda esa toxicidad y negatividad es nunca dejar de actualizarse. Por ello cada día muchos maestros y profesores publican sus formas de hacer las cosas en libros, blogs, páginas webs…, aquellas que les están dando buenos resultados y pueden serle de utilidad a otros. Mantente siempre al día con todos estos avances y no dejes que el paso del tiempo o el cansancio te terminen convirtiendo en un profesor tóxico.

 




Autor: Jesús Falcón

Cofundador del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, programador y desarrollador por excelencia, dedicado al mundo educativo y a su evolución.

Comparte este artículo en

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *