Claves para elaborar libros viajeros

Los llamados libros de diseños o ideas, son cuadernos que se aplican en el aula con el fin de que cada estudiante registre en ellos sus ideas, planes, diseños, revisiones, problemas, soluciones y preguntas sobre el proyecto en cuestión, que suele relacionarse con algún proyecto de aprendizaje en el aula, como por ejemplo, la alimentación saludable. Este cuaderno, conocido más popularmente como “libro viajero”, ayuda tanto a los estudiantes como a los maestros a planificar, realizar un seguimiento y evaluar el progreso del proyecto, y proporciona también un registro de lo que funcionó, lo que no, así como ideas nuevas para el futuro.

Los libros viajeros se pueden utilizar también como forma de registro de aquello que los estudiantes hayan aprendido, del proceso de trabajar en grupos y/o de las reflexiones generales que se hayan extraído en torno al proyecto.

 

Materiales para elaborar un libro viajero

  • Materiales de escritura: lápices, bolígrafos, rotuladores de colores…
  • Cuadernos básicos, como ficheros con anillas (que permiten a los alumnos agregar fácilmente folletos, folios impresos, y otros documentos a su libro), cuadernos en espiral, carpetas simples, plantillas de cuadernos creadas por el maestro…etc. Los estudiantes también pueden tener la tarea de confeccionar el cuaderno de forma creativa y propia.
  • Herramientas de diseño, como regla, pinturas, tijeras, etc.

 

Pasos a seguir con un libro viajero

Los maestros deben compartir ejemplos de libros viajeros con la clase al comienzo del proyecto. Las muestras de cuadernos de ideas o libros viajeros elaborados exitosamente por otros colegios o profesores, pueden servir para proporcionar ejemplos concretos y diseños creativos a los estudiantes. Los maestros también pueden crear y contribuir a hacer un libro de ideas o viajero propio durante el curso.

Además, los maestros deben discutir el rol de estos libros con la clase y dar las pautas sobre cómo pueden y deben ser utilizados por los alumnos. Los profesores deberán adaptar las pautas a las necesidades del proyecto y de la clase.

Algunas de las pautas habituales en la elaboración de un libro viajero son las siguientes:

  1. Explicar durante una clase el tiempo de trabajo que requerirá a cada uno el libro y crear lluvias de ideas para abrir la mente y potenciar la creatividad del alumnado durante el proyecto.
  2. Tomar notas de nuevas ideas y sugerencias interesantes propuestas por los componentes de la clase, así como preguntas que surjan en cualquier momento, para que el proyecto no se estanque y siga el ritmo deseado, que será, normalmente, de un par de días o tres por alumno.
  3. Incluir en el libro viajero o cuaderno mapas conceptuales, bocetos, dibujos, medidas, cálculos…todo dependiendo de la temática de proyecto elegido.
  4. Mantener toda la información relevante sobre el proyecto en carpetas, para que puedan ser revisadas por los alumnos que tengan dudas o se encuentren estancados. Solo se consultarán en casos de “verdadera emergencia”.
  5. Resaltar o anotar diferentes informaciones y secciones para futuras elaboraciones de libros viajeros o para discutir las conclusiones con otros maestros y profesores.
  6. Mantener el libro y las informaciones sobre el mismo siempre accesibles, para que puedan anotarse nuevas ideas a medida que surjan.

 

Otras cuestiones de interés

Como una herramienta de evaluación y seguimiento que son, los libros viajeros pueden ayudar a los maestros a obtener información sobre el aprendizaje individual de los estudiantes y los procesos grupales, que no son evidentes muchas veces y, por tanto, no siempre pueden observarse en la propia aula. De particular interés pueden ser para los maestros y sus evaluaciones, los cambios en las representaciones del proyecto de cada estudiante, desde las ideas aproximadas o abstractas hasta los diseños más concretos y perfeccionistas.

La recopilación periódica de estos libros de ideas también puede proporcionar oportunidades valiosas para que los maestros desarrollen relaciones más complejas con sus alumnos, respondiendo a preguntas y preocupaciones individuales escritas en los libros.

El material incluido en el libro variará según la edad de los estudiantes y el alcance del proyecto,  así como los materiales, que irán desde hojas de trabajo o dibujos hasta folletos u objetos.

Los libros viajeros, en definitiva, son una herramienta perfecta para evaluar y realizar seguimientos sobre aprendizajes basados en proyectos, y crean un ambiente de entretenimiento y distensión ideal para que los alumnos puedan desarrollar al máximo su potencial y toda su creatividad.




Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

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