Cómo enseñar a los niños a soñar despiertos

Los niños de hoy están agotados, y no solo porque uno de cada tres niños no duerme lo suficiente. Los niños necesitan dormir en torno a diez horas, por lo que la falta de sueño repercute de forma drástica, en muchas ocasiones, en el rendimiento académico, en el crecimiento físico, en el aumento del mal humor y de la irritabilidad…Pero dormir no es el único descanso que pueden encontrar los niños, pues existen otros (nunca sustitutos del dormir) que también pueden servir, y mucho, para que los más pequeños encuentren una bonita forma de relajarse y de descansar y desconectar, y no es otra que el soñar despiertos.

 

soñar despiertos

 

Soñar despierto es una fuente de creatividad y de aprendizaje, además de un entretenimiento muy sano y beneficioso para la salud. Un tiempo de inactividad que es muy rico, pues permite desarrollar y potenciar la imaginación, así como reflexionar de forma privada e íntima. Pero no todos los tiempos de inactividad mental son iguales, por supuesto. El tiempo de inactividad dedicado a jugar a un videojuego o a un programa de televisión puede tener su encanto, pero no suele ser un tiempo inactivo por lo general tan beneficioso, ni mucho menos. El tiempo de inactividad mental de calidad sí que repercute positivamente, haciendo, entre otras cosas,  que las personas sean más creativas y menos ansiosas.

Cuando el cerebro está libre de interrupciones y se le permite desconectar del tren desbocado de las preocupaciones del día a día, o cuando la mente deambula libremente entre pensamientos aleatorios y recuerdos que flotan a través de nuestra conciencia, estamos creciendo como personas. La televisión, los videojuegos y otras distracciones electrónicas evitan este tipo de descanso mental y emocional, debido a que interrumpen el flujo de pensamientos y recuerdos que cimentan la base de un sueño positivo y productivo.

Tenemos dos redes mentales, la memoria de trabajo y la capacidad de soñar despiertos. Los dos no pueden funcionar al mismo tiempo, por lo que cuando conectamos nuestra red de memoria de trabajo, apagamos nuestra red de soñar despiertos. Estas dos formas de pensamiento pueden ser diferentes y mutuamente excluyentes, pero ambas son necesarias para nuestra salud emocional e intelectual. Por eso debemos desterrar la idea de que cuando un niño “está en las nubes” está perdiendo el tiempo, pues cuando un niño o cualquier otra persona está soñando despierta, está trabajando en realidad.

 

 

Beneficios de soñar despiertos para los niños

Entre sus enormes beneficios se incluyen la autoconciencia, la incubación creativa, la improvisación y la evaluación, la consolidación de la memoria, la planificación autobiográfica, el pensamiento orientado a los objetivos, la planificación futura, la recuperación de recuerdos profundamente personales, la consideración reflexiva del significado de los sucesos y de las experiencias, la evaluación de las implicaciones del yo y las reacciones emocionales de los demás, el razonamiento moral y la compasión reflexiva.

En otras palabras, soñar despierto solo es perder el tiempo cuando es visto desde el exterior, pero visto desde dentro es un proceso neurológico complicado y extremadamente productivo el que tiene lugar. Nuestros niños, al soñar despiertos, están explorando el único espacio en el que realmente tienen autonomía: su mente.

 

beneficios soñar despiertos

 

El tiempo de inactividad mental puede, por tanto, aliviar el estrés de una persona incluso en el entorno educativo, pues la presión y los estándares hacen que los niños muchas veces padezcan ansiedad y demasiados nervios.

Muchos maestros, a lo largo de los años, se han dado cuenta de que cuando se permite a los estudiantes unos minutos para pensar y/o anotar sus pensamientos y reflexiones en privado, alivian el estado de ansiedad que puedan llegar a tener. Eso sí, ese permiso de inactividad deberá hacerse en el momento adecuado, pues de lo contrario podría tener efectos perjudiciales para el desempeño de sus tareas.

 

 

¿Cómo deben los padres y maestros enseñar a soñar despiertos?

Por un lado deberíamos dejar de sacar a los niños de sus sueños cuando este momento de evasión ocurre. En su lugar, debemos proteger este tiempo tanto como protegemos la hora de acostarse. Anima a los más pequeños a dar un paseo por el vecindario sin un dispositivo electrónico y diles que el silencio y el soñar despierto son algo tan importante para su salud y aprendizaje como dormir y estudiar. Analiza de manera seria y objetiva cuánto tiempo pasan tus niños jugando a videojuegos, respondiendo mensajes de texto, viendo la televisión… y procura que dediquen parte de ese tiempo a soñar un ratito despiertos.

Pero no te centres solo en ellos y procura reservar tú también un espacio de tu tiempo para hacerlo, porque nada mejor hay en la vida que predicar con el ejemplo. Incorporar oportunidades para la ensoñación en la vida diaria puede alimentar como adultos la capacidad de enseñanza y ese estado positivo de ánimo que se necesita para criar y educar. El lugar no importa, pues cualquier espacio puede ser bueno para divagar durante un rato y soñar con ese mundo que creemos posible.

 

relajarse soñar despiertos

 

Valorar el silencio y la capacidad de reflexión será una buena enseñanza para tus hijos y alumnos, puesto que con ello aprenderán también a estar en paz consigo mismos, algo que valorarán sin duda mucho en el futuro. Recostaros sobre la hierba, asomaros por la ventana a observar el cielo azul o el ruido de los pájaros…y mirad las nubes, pues suelen ser una guía infinita de sueños y una fuente incomparable de imaginación y de esperanza.

Poder construir castillos en el aire con el apoyo de los profes o de papá y mamá, es algo que no tiene precio.




Autor: Almudena Orellana

Cofundadora del Proyecto educativo Bosque de Fantasías, escritora creativa y redactora jefe. Leer más

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