Cómo decir adiós al biberón

Llega un momento en el que nuestros hijos ya saben beber en vaso. Bien porque la curiosidad les haya empujado a probar para sentirse mayores e independientes, o bien porque les hayamos enseñado nosotros para ayudarles a avanzar, lo cierto es que este es el momento en el que tendríamos que hacer desaparecer el biberón del entorno de los pequeños. Si saben beber en vaso, no hay excusas reales para dejar que sigan bebiendo en otras ocasiones del biberón, ni en la calle ni en casa.

El proceso puede no ser fácil, pero una vez que los niños vayan comiendo comidas normales, lejos de potitos y papillas, esto debe acompañarse también de una conducta más normalizada en cuanto a beber se refiere. Afortunadamente existen tazas adaptadas para las primeras edades, con tapas hechas para la boca y las manitas de los más pequeños para que no se echen toda la bebida encima nada más comenzar. Muchas botellas de agua mineral también cuentan hoy en día con dosificadores para hacer más fácil la tarea de comenzar a beber “como un mayor”, lo que les hará sentirse seguros y muy capaces en este proceso.

Además, podemos buscar diseños divertidos con sus personajes favoritos actuales del mundo de la animación, con personajes animados de todos los tiempos, o con cualquier otro tipo de motivo atrayente. Lo importante son los colores, ya que cuanto más vibrantes y llamativos, más captarán la atención del niño/a.

 


 

Cómo ayudarse de trucos de toda la vida

A veces los trucos que ya usaban nuestras abuelas pueden seguir funcionando con nuestros hijos. Si tu peque es completamente reacio a dejar su bibe y tiene innumerables rabietas cada vez que quieres apartarlo de su vida, no dudes en recurrir al tradicional “se lo ha llevado la bruja”. Este tipo de recursos, bien empleados, pueden ser muy efectivos, ya que la imaginación de los niños no tiene límites y puede resultarles creíble cualquier historia de este tipo.

Eso sí, procura que el recurso que utilices no de miedo (ogros, lobos…) y ayúdate mejor de personajes simpáticos y bellos como las hadas, las brujas buenas o los gnomos. Este tipo de recursos creativos pueden hacerles entender que ya se han hecho mayores mucho mejor que si solo intentamos convencerles de ello con nuestro discurso de padres.

Es importante no olvidar que alargar en el tiempo el uso del biberón, así como ocurre con el chupete, puede llegar a ser perjudicial para la salud de los más pequeños, con episodios de caries, o con un retraso del proceso adecuado de alimentación a base de sólidos y no solo de líquidos.







Autor: Bosque de Fantasías

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